LA CANCIÓN DE LOS AMANTES: LA SINCERIDAD PELIGROSA
Sabe que no eres nadie y nada me parece cuanto haces, dices o, incluso, creo que piensas. Sabe además que, en cuanto dejo de mirarte, aseguro no haberte conocido, pues inapreciable es tu huella. Pero ahora alienta este ocaso cálido y déjame cabe el sueño que se acerca.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada