divendres, 25 de setembre del 2015
TANATOPRÁCTICOS SIN FRONTERAS
Nada más ver al difunto, les fue imposible saber si era humano o cuál era su origen. Sólo unas horas más tarde, el voluntario recién llegado al centro supo explicarles que se trataba de un homínido que pasó sus últimos años aquejado de enfermedades consideradas extrañas socialmente. De acuerdo con el posterior estudio del cuerpo, las afecciones guardaban relación -y eran inversamente proporcionales su manifestación y crecimiento- con el ejercicio de la bonhomía y la naturalidad, tan beneficiosas para la conservación de la piel. Al parecer, este... ¿hombre? llevaba adherida una calcomanía (cosa rara, pues hacía muchos años que los niños nacían con multitud de tatuajes) bajo cuya imagen irreconocible podía leerse la palabra "HOBBES".
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