dissabte, 28 de juliol del 2018

LA LECTURA

Joaquin nos ha recomendado la lectura del opúsculo "Tiranía sin tiranos", de David Trueba. Capitán que eres, poeta, en insulares momentos, a tus indicaciones me pliego. Tomo el libro por el preámbulo y leo desde el principio: "Los griegos acuñaron el término 'idiota' para describir a aquella persona que se ocupa solo de sus intereses privados y no de la cosa pública. Dentro de la burbuja flota feliz el bobo perfecto. Nosotros extendimos el concepto y, tantos años después, llamamos idota, más bien, a la persona que se perjucica a sí misma con sus acciones. Idiota sería quien, por ejemplo, se golpea con una piedra en la cabeza repetidas veces o alza el martillo para descargarlo sobre sus dedos. Sin embargo, cuando descubrimos que lo hace convencido de perseguir su bienestar particular y el de los suyos, por más equivocado que nos parezca, tendemos a mirarlo con ternura." Prometedor inicio, querido Joaquín. Tierra a la vista veo, pero aprovechando el buen viento, creo que seguiré navegando libro adentro. Gracias, por supuesto.

VOLTAIRE Y LA CONGRUENCIA

"Aquí yace, a orillas de la fuente Hipocrene,/ un mortal mucho tiempo engañado./ Para vivir pobre y despreciado,/ se tomó mucho trabajo."
(Versos con apariencia epitáfica con que concluye la "Carta sobre los inconvenientes inherentes a la literatura", de Voltaire, fechada en 1732.)

AMANECE

Hasta hoy nunca ha dejado de amanecer, nos repetimos con naturalidad. Sin embargo, el amanecer es solamente una verdad a medias para todos o una entera verdad para unos cuantos. Amanecerá si queremos, entonces, y lo de menos será la consideración que le demos a lo que en absoluto puede ser otra cosa que un autoengaño.

divendres, 27 de juliol del 2018

JUANA RIVAS

Mientras ella busca justicia, la ley encuentra a Juana Rivas: del maltratador, ni una palabra; para los maltratados, ni un atisbo de esperanza.

PP (PABLO PASADO: II)

Como un falso Cristo, Pablo P... C... asado viene con las manos abiertas y la munificencia en la caja de condones. Un par de puntazos en el extremo del ariete brioso y juvenil y dos propuestas legislativas para el gobierno de la casa de lenocinio. El novio de la muerte que no vio la muerte de cerca inicia nupcias en un infierno nuevo que anuncia delicias de doloras al modo de Pemán. Mustio renuevo, el tal Pablo; muestra inequívoca de la perenne caducidad del credo vegetal que surte una tierra inculta, so pretexto de barbecho, con apariencia de vergel. Todo es prevención en PP. Para no haber de vivir, no vivan... los demás. Eso, eso, y luego, ¿verdad, 'Refaeh'?, digan lo que digan.

dijous, 26 de juliol del 2018

PP (PABLO PASADO)

De ennoviarse con la muerte a matrimoniar con Casado no hay más avance que el que lleva del terciario al cuaternario, y eso si consideramos mejora a la aparición de los mamíferos, alfa y omega de nuestra infausta especie.

LA POESÍA ENTRE VIÑEDOS

En una de nuestras retomadas "larioladas", Antonio y yo celebramos al poeta Luis García Montero, quien se pone al frente del Instituto Cervantes. El granadino, cuyo buen hacer y bonhomía se han impuesto finalmente en nuestros pareceres acerca de su obra, aprehende para el lector la poesía en sus poemarios, pero también, y no en menor medida, en su narrativa. Es el caso de la novela "No me cuentes tu vida", título que debe a un poema de Benjamín Prado, su amigo. Transcribo a continuación un breve párrafo de los compases iniciales del mencionado libro, que vio la luz en 2012:
"La intimidad es la toma de conciencia de que existe una habitación particular en el mundo, dentro de una casa que está rodeada de otras casas, escaleras, palacios, calles y bocinas de coches. La intimidad es una mirada en la que reposa toda una herencia familiar desconocida. La intimidad es un dormitorio con unos zapatos sucios bajo una silla y la sonrisa de alguien que se sienta en una cama y dice que debería limpiarlos. La intimidad es un armario abierto con ropa de verano y de invierno, y alguien desnudo buscando una camisa de percha en percha, como se busca una frase entre las páginas de un libro o un visado en un pasaporte. La intimidad es un bolso pequeño de cuero negro en el que caben muchas cosas: un paquete de tabaco, un encendedor, un lápiz de labios, una libreta con números de teléfono y direcciones, un móvil, unos pañuelos de papel y una cartera de plástico rojo. La intimidad es una cartera con un billete azul de veinte euros, un carné y dos fotografías, la de una mujer guapa y gruesa, y la de un hombre serio, delgado, de unos cincuenta años, con el pelo oscuro. La intimidad, y los secretos de alguien que se ha alejado de su ciudad, de sus padres y de su hermano Norman para buscar trabajo en España."

dimecres, 25 de juliol del 2018

TIEMPOS

El que fuera pensamiento ilimitado hace tres mil años es hoy pensamiento de presente inagotable, superador de futuros cercanos y limitados. El pensamiento fragmentario que se idea en la actualidad es una antigualla fresquísima que no puede conservarse en cámaras, sin embargo. Modernos de ayer y carcas de hoy se cruzan en los calendarios estibando mercancías de ignorada naturaleza.

EL SEÑOR DEL DINERO (II)

"¿Tú también, 'Santander', banco mío?"

EL SEÑOR DEL DINERO

El banco de 'Santander' ha amenazado con "cambiar su situación en España" si se grava a la banca con una tasa. ¿El eufemismo con que nos hace saber sus intenciones significa que trasladará sus oficinas centrales fuera del reino español? Hum, ¿cómo se llama esa canción que empieza diciendo: "con diez cañones por banda..."?

LA MUJER SIN PIERNAS

¿Adónde va esa mujer de madrugada con el carrito de la compra? Antes de que el sol la espante, la luz habrá mostrado su último peinado, el vestido de las ocasiones festivas y las joyas magníficas que tantas horas de trabajo le costaron. ¿Adónde va tan erguida, tan solemne, sola? En la entrada del edificio, "buenos días", le saluda el hombre del andador que la mira con melancolía no exenta de admiración y recuerdo de deseo. ¿Adónde va la mujer que abre la puerta de su casa con las claras del día y la cierra tras de sí en espera de que la noche llegue y con ella le corra la vida por las piernas?

dimarts, 24 de juliol del 2018

¿UN SEÑOR EN EXTERIORES?

"A ver si se entera de una vez..." el señor (uy) Borrell: la guerra sucia y los señores "X" tampoco están reconocidos en ninguna parte del mismo mundo al que se refiere usted.

EN CAÍDA LIBRE

Sujetos a la gravedad, ¿la caída es libre?

diumenge, 22 de juliol del 2018

DIANA

Estamos a punto de cerrar el chiringuito de la comunicación. Los mensajes son unidireccionales, el horizonte está colapsado. El blanco ya no existe; es el negro del acierto el que impide nuevos intentos. La duda, es la duda lo que ha atormentado a los tiradores, no la certeza de su impericia ni la rotundidad de su indolencia. De boca afuera, sucio viento; de boca adentro, gruta insondable que nada esconde, que en nada resuelve el doble ahuecamiento.

VER

Ejercicio imposible de individualidad, singularidad frustrada. Aprehender con lo que saben los demás, ser deudor de la universalidad no menos posible, sino más predicada: estar en el ojo ajeno, como idea comunicable, no como experiencia intransferible.

dissabte, 21 de juliol del 2018

L'ESQUERDA A L'INTEL·LIGÈNCIA

Fujo d'estudi sovint quan maldo per consolidar l'amor, tots els amors que conec. Sempre que ho faig, me'n demano per què la contingència del món pesa més en nosaltres que el seu propi ésser. Veig com els homes s'enfonsen en el si d'una ximpleria només per atènyer el que aconsegueixen els gossos amb una pixarada. Llavors, per què ens entestem arreu a fer passar bou per bèstia grossa?

EPIFANÍA EN NEGRO

No importe no sacar de su error a quien yerra a sabiendas. A él le espera, todas las noches, el cilicio de la noche de su yerro.

DUDA DEL QUE IGNORA

¿La ética en la estética es la pinta en el prejuicio popular?

AMANECE

No es necesario nuestro concurso para que amanezca, ni importa que los estómagos porten una carga excesiva desde la noche turbia de que nos hemos librado. La gula en soberbia ha derivado, a pesar de todo, y durante el día vemos de hilar la falsa tela con lo que ha quedado del hambre no satisfecha en la vigilia. Es inconsolable el hambriento que come hasta saciar solamente la penuria primera, la que se asienta bajo la inteligencia, pero en falta deja el deseo que ésta no ve cumplido sin la intervención estelar de un sol que en su magín no amanece ni enciende más luz que la del desespero, vasto erial que sombra es tanto como desierto, ilusión de lo contrario, contraria seducción.

divendres, 20 de juliol del 2018

INDAGACIÓN EN CURSO

"¿Avanzar es mejorar?", se preguntan la muerte, el mal, la vida, el final.

RANCIEDAD

Me auxilio de las soledades de Lope de Vega a modo de apósito antes de que la herida se produzca. Así que en lo que vendrá, "él dirá que yo lo soy,/ pero con falso argumento;/ que humildad y necedad/ no caben en un sujeto". Y es que en estos tiempos de procelosa atmósfera hay quien ve con el ojo interno y quien con el de fuera, pero pocos ajustan el uno al otro a fin de entender lo que se ve, ni más ni menos. Cualque tiene a mano la explicación rayana en la verdad inmutable de no importa qué cosa o circunstancia o hecho histórico o lucubración metafísica. "Sabe que lo sé", advierte el sabedor, sin reparar en la materia de la liza. A continuación, desarrolla el peregrino argumento con los mismos puntos que ayer, las mismas comas y parejos errores de bulto. Naturalmente, los yerros son lo de menos en estos asuntos, pues no hay litigio que las nuevas miradas no hayan remozado. Lo que pide alcanfor y aires frescos es el magín de hoy para un mañana limpio y brillante, exento de moho, humedades y olores rancios. Puertas al campo, en efecto, es lo que quieren poner unos cuantos, mas el olfato avezado actúa antes de que muera el pájaro. Ayes, ay, con el tiempo ido es necesario dejar que crucen el puente de plata del refranero, que es sabio. Pero sin dejar de recordar que lo antiguo no es anticuado necesariamente, ni es mente igual la del que piensa que la del que repite sin pensar solo porque siente lo que siente. Es anticuado el anticuario que nada vende de época; lo es también el que la estampa de hoy expone en la galería de imágenes del futuro con la pátina mohína de tiempos, no solamente pasados, sino también erráticos, ridículos, entumecidos.

LA DERROTA I L'ALLIBERAMENT

Al darrer editorial radiofònic de la temporada a Catalunya Ràdio, la Mònica Terribas inclou una frase de Pere Casaldàliga, el sacerdot (i bisbe i...) partidari de la teologia de l'alliberament que, no ens n'oblidem, el Vaticà, per mitjà del "Papa viatger", en va condemnar. Deia el religiós que "som l'exèrcit derrotat d'una causa invencible". Bé, doncs, bon dia tinguem els derrotats!

dijous, 19 de juliol del 2018

LOS HOMBRES HOMBRO CON HOMBRO (III)

Más pequeño cuanto mayor tu dedicación a la fuerza. Más grande cuanto menor el recuerdo de tu pequeñez y mayor el esfuerzo por no olvidarlo.

BORGES, LORCA Y LOS AMORES

Es muy común atribuir a los genios en no importa qué materias cualidades superiores y eximirlos de cualquier debilidad o doblez. Pero los hombres sabios son hombres antes que sabios, e incluso por encima de ello. Se dice, y no se acaba, de las malas, malísimas relaciones entre artistas, escritores..., hasta entre santos (claro que la santidad la declaran a posteriori los falibles partidarios de los así considerados). Se dice, y no se acaba, que Lorca era un señorito al que molestaban ciertos poetas "del pueblo", como Miguel Hernández, pongamos por caso. El de Orihuela, además, concitaba la animadversión de otros triunfadores del verso, el más significado de los cuales era Rafael Alberti. No tan conocido, al menos para mí, fue el tenso pulso que al parecer mantenían el autor del "Romancero gitano" y Jorge Luis Borges. En una excelente y muy documentada novela titulada "Granada, 1936", Manuel Ayllón plantea el siguiente diálogo entre el granadino y el argentino acaecido en el "Café Tortoni" de Buenos Aires, en 1933:
"-¿Por qué vas de andaluz todo el rato, Federico? -le decía Jorge Luis Borges en aquel local de la Avenida de Mayo.
-No lo sé hacer de otra manera, Jorge Luis.
-Pero hay veces que hay que olvidarse de lo que se es para ser lo que no se es, y tú raras veces lo consigues -sentenció el porteño, que no tenía ningún aprecio por el granadino. Siempre llevas a tus espaldas un fardo del que no te desprendes y eso, Federico, no es bueno para tu oficio. Pareces un andaluz profesional.
-No deja de ser tu opinión, Borges -se defendía Lorca pasando al apellido. Yo la respeto, pero el parecer de la gente de 'acá' es otro.
La verdadera opinión de Borges era más cruel: cuando en 1940 publicasen 'Poeta en Nueva York' como obra póstuma del granadino, la llamaría despectivamente 'Tilingo en Nueva York'. Y por si no quedaba bastante claro lo que opinaba de su contertulio, solía remachar cuando no le oía el español: 'El mejor Lorca es el que cuenta poemas de andaluces y gitanos. Fuera de eso solo escribe cosas horribles."

DE CANES (II)

Indalecio María se ha revelado un apóstata de forma inopinada. Cuando le dábamos albricias y alguna gritábamos a pleno pulmón, hoy nos sale rana croadora y atruena la calle con cantos estentóreos e ininteligibles. A falta de sensibilidad canina, hasta el balcón me he llevado un rostro con congelada crispación dispuesto a pesar de todo si no al acuerdo, pues éste exige de una voluntad de claudicación de que aún no dispongo, a la tregua. El efecto es inmediato: quedan los ladridos diferidos hasta septiembre. Cuando salgo de mi asombro (apenas un par de segundos más tarde), pienso en que hasta entonces las deposiciones y micciones van a ser inevitables. El calor aprieta y levanta los malos olores, que ya es mucho levantar si tenemos en cuenta que los brazos de muchos descerebrados andan en esos trabajos desde que el muerto estaba muy vivo y mandaba matar a los que, vivos, hedían a muerto por un "no me vengas con pamplinas" sin el sello de la censura.

ELS QUI I ELS ENIGMES A L'INTERIOR DELS QUÈ

"¿Qui podia preveure aquest/ desenllaç en aquella nit alta, nit de juny tan clara, nit que ens acollia/ maternal, on tot era prodigi, naixement, la nit on tot el que s'esdevé/ és pur, irrepetible? Derelictes, facultats de voler que, aigua avall,/ ara hesiten davant l'estuari d'un riu. Presència del mal."
(Darrers versos del cant II del poemari guardonat amb el Premi Carles Riba 2017 "Ample vol de la nit", de Josep Maria Fulquet.)

dimecres, 18 de juliol del 2018

EN EL AVIÓN

No confundir la crítica con la oposición es un primer paso para no creer que el avión se estrellará tras sufrir las primeras turbulencias.

NO VER TELECINCO O CÓMO EMPEZAR BIEN EL DÍA

La trabajadora Ana Rosa Quintana, a quien vemos durante el año ejercer de presentadora en unos programas matinales de televisión que emite Telecinco, ha reconvenido a quienes han criticado sus métodos de trabajo y han cuestionado su práctica deontológica. La empleada del canal de televisión que más telebasura emite y que en más ocasiones ha vulnerado el código de autorregulación en lo que a la ética de los contenidos se refiere, ha arremetido contra quienes simplemente le han mostrado lo que hace a diario. "A mí nadie me da clases de periodismo", ha declarado la asalariada, quien a continuación ha avalado su trayectoria con los muchos años que lleva ejerciendo la profesión. La señora Quintana tiene razón en que nadie es quién para darle lecciones de nada. Añado que ni a ella ni a nadie, ni en el periodismo ni en ninguna otra actividad o disciplina. Las clases, Ana Rosa Quintana, no se dan, se toman; o sea, se aprende cuando se quiere aprender, pero sobre todo cuando la bonhomía impele de forma natural a desasnarse.

DE CANES

A José Luis y a José Herminio les ha salido un serio competidor en el barrio en lo tocante al análisis político y a la crítica de los usos y costumbres de nuestra pequeña sociedad. Indalecio María, el chou chou recién llegado a la comunidad, ha dado muestras ya de su poder de persuasión con unos ladridos de mucho sentido y oportuno proferimiento. Puede uno estar de acuerdo o no con lo ladrado, pero en lo que todos parece que empezamos a convenir es en su máxima: "que los árboles no nos impidan ver el bosque". El guau de asentimiento que los vecinos intercambiamos es sincero y alentador: ¡viva la perra vida!

LOS HOMBRES HOMBRO CON HOMBRO (II)

Te mides a ese cuerpo minúsculo y a ese otro cuya sombra te cubre. A ambos lados crece la objeción al semejante. Nada de especial hay en un hombre: cabeza, cuerpo, extremidades y algo que no se ve y que se pliega a la fragilidad de la carne. Solo la proyección de tu imagen oscura sopesa la solidez del pensamiento que te arde.

LOS HOMBRES HOMBRO CON HOMBRO

Saberse solo hombre es quizá la causa de la propia destrucción. ¿El atrevimiento de intentarlo es el supremo movimiento de un ser superior o el de un ser insignificante?

TENTETIESO

Parece ser que el proceso de sustitución de hombres por tentetiesos es un hecho. A medio camino entre el inicial elemento y el producto final, nos encontramos con la figurilla del ciudadano, que ha sido dotada de un mecanismo que lo convierte en protestón; sin autonomía, pero protestón, que es de lo que se trata: que todo parezca aunque no sea. Ocupa, la ridícula persona, los espacios que le son destinados a fin de completar la gigantesca maqueta con que se divierte y de la que se nutre el equipo de ingenieros en cuyo perfeccionamiento trabaja. Ora grita, ora palmea y ruega al hacedor; consume y bebe e inocula cuanto surten los laboratorios planificadores presentados con los andrajos de la ilegalidad. Recrea siempre, acompaña: la dura soledad del que dicta crea más monstruos que el goyesco sueño de la razón, y más bellos que los dieciochescos o los decimonónicos. Es el ciudadano un homúnculo encinta de mastuerzo. Bien vamos. El patadón, en busca de la diana de su trasero. Pero no le importa al tentetieso.

EL CORRECTOR, LA CORRECCIÓN Y LOS DE SIEMPRE CON LO DE SIEMPRE

Escribo un comentario en un muro ajeno de fb, donde incluyo la palabra "franquista". El corrector subraya de inmediato el adjetivo. A fin de comprobar si he escrito bien el término, sitúo el puntero sobre él y compruebo que no he cometido ningún error: simplemente, no forma parte de la corrección lingüístico-política. Como alternativa, el cerebro artificial me ofrece una tríada de lo más variopinta: "conquistaran/ fresquita/ enquistaran". Pensando pensando, acabo por dar unidad cristiana a esta trinidad laica: nadie como un carpetovetónico con todas las de la ley para representar el espíritu de conquista, el enquistamiento y el frescor de quienes, como aquel buen don Guido machadiano, aguardan pacientemente a que la manzanilla alcance su punto. A no confundir con la frescura generadora de mundos, de situaciones, de vida. Los de siempre en lo de siempre siguen; sus correcciones reconviniendo perviven; sus instrumentos el rastro de la sangre caliente persiguen; sus determinaciones el cortante filo de las espadas de los incómodos resiguen, pero no para darles feliz pulimento, sino para neutralizarlos y exhibirlos en la pared de los olvidados o bien para recordar de forma permanente qué es y qué no es y para quién y cómo y en qué momento.

dimarts, 17 de juliol del 2018

EFECTOS DEL MUNDIAL DE... DE RUSIA

Ladra José Herminio, el perro de mi vecino transparente, con acento futbolístico y paradójico esplín de humano perdedor. En vano le grito desde mi balcón que no se aflija ni se dé por las buenas a las invectivas contra los que en el pasado dudaron de sus admirados azules, gallos por más señas. Incluso le muestro los textos de adhesión a su querencia de los fatuos que tiran de historia reescrita, como por ejemplo unos isleños, sin aires caribeños, por supuesto, ya que gustan del afrancesamiento más por delicadeza gestual soñada que por correlación deudora del extremo oriental del Mediterráneo, donde los menos son más fuertes que los desahuciados, que son la mayoría, y que, aunque ellos dan, en verdad reciben de los primeros sopas con hondas.
Es, pues, José Herminio un ladrador casi mulato por fuera, pero blanquísimo por dentro. Completa los mojitos con unas buenas dosis de "pastis" para que nadie se llame a engaño ni lo lancen del corazón de la "patrie" que orla la entrada de su casa, a escasos metros de la mía, un erial en lo que a fundos patrios respecta. José Herminio es un perro "comme il faut". No le comentaré que los de la "grandeur" andan identificando croatas por ahí como si fueran nazis de por aquí y la colaboracionista de por allá, porque eso es una jugada para un animal tan noble como él. Solo le pediré que ladre un poco más bajito, y si es posible, con dedicatoria para los amantes de la "folie de la coupe du monde".

CUERPO Y BUQUÉ

Apura, ese poeta, un trago del vino de su bodega. Cabe la barrica, bebe y huele el ambiente en que reconoce su estirpe. Mientras, la viña no espera fuera la mano ausente. Viene el vino por la puente hacedera de las uvas verdes y negras, de las uvas nuevas. Suba el poeta hasta la tierra a darle el sabor que merece. Apúrese, que viene la suerte.

dilluns, 16 de juliol del 2018

IMAGEN Y DESEMEJANZA

Si puede más en ti lo que odias que lo que amas, mejor no ahondes en tu interior y adora al becerro que te representa.

MUNDIAL DE... DE RUSIA

Ayer perdió el fútbol. Mañana, la ralea de la mayoría de los triunfadores. Los derrotados, sin embargo, ganaron ayer: desde hoy, su victoria al revés se extenderá como una plaga entre los que solo saben hacer las cosas bien.

divendres, 13 de juliol del 2018

AMANECER

He reconocido la casa: todas las piedras estaban allí, aunque ninguna en su sitio. Al darle la espalda, se han ensamblado, pero su habitación ya no es posible con los ojos de hoy.

dijous, 12 de juliol del 2018

PRISMAS

Aceptamos como verdad lo que no sabemos, y rechazamos por falso lo que, ignorando si lo es, parece mentira. Tal es una de las grandes paradojas de quien se cree en la cima de la evolución: el hombre es un animal dividido, no como aquel vizconde demediado, sino como las placas que conforman la litosfera: no hay posibilidad de encuentro entre las partes, solo el alejamiento es una solución a corto plazo.

LOS LOBOS Y LOS CORDEROS

Tengo en las manos un libro editado hace tres años y que, contra toda lógica, ya ha sido descatalogado. La obra, cuyo título revelaré en los próximos días, aborda uno de los temas más controvertidos de la España franquista, el paradero de los restos mortales de Federico García Lorca. Se trata de un trabajo de ficción con una documentación abrumadora que llega al pormenor en la introspección psicológica. La tesis que defiende el novelista es tan inopinada que es probable que eligiera la ficción para conferirle verosimilitud. Quizá, pensaría, de esa forma podría realizar un cierto recorrido sin sufrir la suerte que finalmente ha padecido: la reducción a silencio por ocultamiento. Es, claramente, un secuestro oficioso de la publicación. Cuanto gira en torno a la muerte del poeta granadino despierta dudas y plantea interrogantes de diversa amplitud, como por ejemplo: ¿por qué un hombre supuestamente asesinado por los insurgentes y futuros dirigentes de la dictadura acaba gozando en la posguerra, no solo de una suerte de indulto oficial, sino de un recuerdo y un tratamiento escolar como poco benevolente? ¿Por qué la familia del vate es la primera en oponerse a cuantos trabajos se enderezan al esclarecimineto de lo oficialmente acaecido la madrugada del 17 de agosto en el barranco de Víznar? Seguiremos la pista al ejemplar rescatado de las garras depredadoras de los... ¿lobos incautos?, ¿corderos malintencionados?

PERIODISMO O LO QUE SEA

Leo con avidez en el rotativo estatal de más tirada un artículo sobre un escritor español exiliado en Francia a finales de los años sesenta del pasado siglo y de cuyo fallecimiento se acaban de cumplir veinte años. Poeta, dramaturgo y novelista, la obra del autor andaluz de nacimiento y parisino de adopción es muy poco conocida en España, algo, por otro lado, habitual por estos lares. Quien firma el texto periodístico (hago gracia de clarificar si es hombre o mujer, pues es lo de menos en este asunto), menciona varios de los títulos del autor, pero se centra especialmente en una novela que, por cierto, bien pudiera haberse escrito hoy (para no dar pistas, tampoco revelaré de qué libro se trata, pues tampoco condiciona el sentido de lo que diré). Da a conocer someramente el argumento de la pieza, pero lo hace con tan poco cuidado que yerra en un asunto principal. El error bien lo podría haber esquivado solo con leer la solapa de la obra, donde se da cuenta de la trama. Pero no, quien firma el artículo ¿periodístico? olvida observar el principio fundamental del periodismo: contrastar la información que se maneja. La letra de quien firma ese texto errático se endereza a lograr la admiración de quien leyere, cosa que consigue a condición de que éste desconozca el pormenor de los libros. Lo que relato para este acaso no es, lamentablemente, una excepción, sino la regla. En España (ignoro de primera mano si en otros lugares sucede lo mismo o parecido), el periodismo adolece, en demasiados practicantes, de calidad no menos que de rigor, de profesionalidad. Lo de la posverdad, ciertamente, podría ser una invención de los plumillas españoles; pero no por su inteligencia, no, sino por descuido, algo parecido a lo que ha ocurrido con ciertos descubrimientos científicos.

LAS INQUINAS

Mi padre era un hombre corriente, sin instrucción, sin posibilidades. Nació en el sur de Granada en plena dictadura del general Miguel Primo de Rivera (esto lo digo para los que no recuerdan más dictaduras en España que la de Franco, y aun así con reticencias). Famélico, inculto y sin la oportunidad de defender su vida con la inteligencia o las manos, a principios de los años 50 llegó a Cataluña ilegalmente mientras se quitaba "el hambre a tortazos". A poco de asentarse en estas tierras, y cuando intentaba formar una familia y vivir, recibió la visita de los militares, quienes habían sido informados de que era un peligroso activista comunista. Se casó tutelado por un hombre de buena reputación en el barrio (un afecto a la causa franquista); trabajó pluriempleado durante muchos años sin que eso le bastase para algo más que llenar su barriga y la de los suyos. Sin embargo, la intuición de este hombre y su espíritu abierto y libre propiciaron que lo que parecía ceguera en realidad fuera una visión: compró libros a plazos, se hizo con una máquina de escribir y señaló como lugares de culto aquellos en que se adquirían los conocimientos de bachiller y... (a más no se atrevía quien desconocía cómo se denominaban los estudios de las más altas disciplinas del saber). El dinero nunca le alcanzó para llevar de vacaciones a su familia a ninguna parte. A lo sumo, en verano, acompañaba a su mujer e hijos hasta una localidad costera cercana a la suya, de interior, donde residía parte de la familia. El viaje que, en autobús y tren, hoy se cubriría en apenas una hora, entonces se realizaba en no menos de tres. Mi padre era un hombre de mucho nervio; era noble, pero se rebelaba, no cuando le atacaban, sino cuando intentaban confundirle. Eso, tan propio en la España de aquellos años, le sacaba de quicio hasta tal punto que profería una sarta de palabrotas cuyos destinatarios únicos eran los moradores de las alturas: las cortes celestial y dictatorial. El Dios del que tanto hablaban los que sostenían el palio a Franco y éste mismo como representante de aquél en la piel de toro, salían a relucir en sus improperios de forma recurrente. El niño que era yo por fuerza hubo de protestar y preguntar con cierta angustia por qué el hombre de los retratos escolares, ese señor sonriente, o casi, a caballo entre la "Mona Lisa" y la fotografía de algún torero a punto de lidiar, era objeto de sus iras ("¡pobrecillo!"). Mi padre siempre contestaba de la misma forma: "Cuando seas mayor, lo entenderás". Jamás me habló de muertos, guerras ni denuncias con imputaciones falsas; jamás del hambre, de la ausencia de trabajo y oportunidades; nunca de los abusos sexuales a las mujeres de los vecinos, compañeros, conciudadanos; guardaba para sí que carecían de médico, ni siquiera de veterinario... Mi padre ocultó en lo más íntimo la inquina hasta que por mí mismo descubrí la causa de sus reacciones. Aún tuve tiempo de corear con él, a modo de exorcismo, algunas de aquellas imprecaciones. Mi padre era un hombre que amaba y que sabía que el amor ciego es el de los señoritos, pero el de los ciudadanos de a pie ha de tener los ojos bien abiertos y tener siempre presente que todo anverso tiene reverso. Mi padre fue también hijo, aunque nunca pudo ejercer de ello.

dimecres, 11 de juliol del 2018

EL TIPO, LA MUJER, LA CÁMARA Y LAS PALABRAS VANAS QUE RETRATAN AL TIPO

El tipo salió de detrás de su cámara y por un momento pareció atender a la mujer que le hablaba a medio metro. "Sí, sí, no te preocupes, no te preocupes", repetía con pasajera seguridad. "Además, eres la mejor. Das muy bien frente a la cámara, explicas bien, tienes gracia, sabes de lo que hablas... Vamos, que, como se suele decir, la cámara te quiere". Aunque no era un insecto ortóptero saltador ni se llamaba Pepito, las palabras del tal sentenciador se grabaron en la memoria de la destinataria de semejantes agasajos como si las hubiera dicho el mismísimo grillo de "Pinocho". Mucho tiempo después, el tipo, que nunca más volvió a salir de su parapeto fotográfico ni a evacuar opiniones de camarógrafo avezado en bisoños actuantes de lo que sea, pasaba cerca de la incauta como si jamás la hubiera conocido ni él hubiera empeñado su palabra en nada. Eso sí, el tipo acompañaba como un lazarillo fiel o impenitente a quienes representaban justo lo contrario que la mujer que tan bien daba en la cámara del cámara. ¿Qué se guardará en la recámara?

LA ALEGRÍA

Nada más entrar percibí la alegría de la decena de personas que conversaban casi a gritos. Por simpatía, aporté el regocijo que siempre llevo conmigo en la bolsa de la compra. Me desprendí de él sin tristeza alguna, a pesar de que llevábamos juntos décadas, tiempo en el que la incomunicación, lejos de atravesarnos como una llaga, nos había unido de una forma entrañable. Apenas musité un "hola" sin mayores pretensiones, lo cual no importó en absoluto, pues nadie pudo oírlo. El contento fue en aumento hasta que unos minutos después la gritería era total. Nada se movía, salvo las bocas y las lenguas que de ellas asomaban buscando humedecer los laboriosos labios portadores de las... los... de la cháchara que confundía, ahora sí, el poco entendimiento necesario para estar allí. Por fin, aquel huevo en que consistían el lugar y su ambiente fue inoculado por un espermatozoide extraño. De pronto, el silencio cayó como un telón pesado sobre el escenario. Unos segundos después, las cajoneras de los armarios volvieron a abrirse y cerrarse, así como de las registradoras entraba y salía el dinero sin mayores afectaciones. Cuando se hubo ido el último de los que me precedían, saqué mi receta electrónica ante la mirada inquisitiva de un hombre que acababa de llegar y que parecía tener poca paciencia y menos alegría atesorada. "Esto es una farmacia, no el bar", sentenció antes de guardarse el veneno que lo iba matando y para el que allí no encontraría antídoto.

LA ESPINA DE SPINOZA

Supongamos que me encuentro en la calle con Spinoza (Baruch, el incómodo judío). Imaginemos que le pido que me hable de la historia de las siete Provincias Unidas, pero también de la ética, y él me responde teniendo en cuenta las leyes y reglas de la Naturaleza... Pero no, no puedo imaginar tanto sin poner en peligro el tiempo presente. Los siglos se han trastocado; las letras y el pensamiento se han rendido a la indudable estulticia universal de que nunca habló el amsterdamés.

SER Y PARECER

Mientras muchas ciudades prohíben y penalizan, no solo la práctica del botellón en la calle, sino la ingesta ocasional de bebidas alcohólicas en la vía pública sin previa autorización, Pamplona es cada año, durante la semana de San Fermín, una gigantesca zona franca para el comercio de psicotrópicos. Cada mañana se corre el encierro de los toros que morirán por la tarde en el ruedo, pero lo único que ni se encierra ni muere es la sinrazón que guía los torcidos pasos de los borrachos. Si la alegría por el disfrute de cualquier celebración ha de derivarse de la bebida, habrá que empezar a promover como legisladores de las cosas públicas a quienes se hallen bajo los efectos de las materias a regular. Prepárense los victimarios y sus víctimas a formular, si en algunos casos es posible, la letra de lo sufrido o gozado. Y todos los demás, echérmonos a temblar, que viene un toro suelto derrotando por la siniestra calle de la fiesta. Pero sea todo por el bien de la riqueza de la tierra...

divendres, 6 de juliol del 2018

SAN FERMÍN (2018)

Bípedos y cuadrúpedos irrumpen en el sábado de San Fermín con sueños y noblezas diferentes. Muchos de los primeros prolongan la noche en el interior de la luz engañosa del día; los segundos, encerrados en la ocultadora negrura, son obligados a nacer a una vida de apenas unas horas. Cada cual cubrirá la carrera que le ha tocado en suerte. La ciudadanía y el mundo celebrarán la fiesta; los animales ni se resignarán a la muerte que les espera, pues ¿quién anticipa lo que ha se sobrevenir en ignorado momento? Ha llovido: caídas y deslices se sucederán. El suelo será lo único que pueda ver quien tropiece, pero de la sima que espera a los taimados solo los parapetados en las gradas de la plaza podrán cotejar la hondura, o no, porque también ellos forman parte del encierro, del último instante de la última carrera.

FRENTE AL PENSAMIENTO, SIN ESPEJO CONDICIONADOR

Hay que ayudar al equivocado; al contumaz hay que ofuscarlo aún más, pues quizá, revolviendo entre sus olvidadas valías acabe encontrando, sin pretenderlo, lo que quería ser antes de no ser nada por no saber con qué ideas reconocerse.

LIBERACIÓN

En el barrio estamos de enhorabuena: una vecina ha domiciliado en su piso a un perro ladrador que ha acallado a los canes de las inmediaciones. La confusión en que los nada cervantinos coloquios de los chuchos nos tenían sumidos ha terminado. A partir de ahora, el ladrido único se impone como lenitivo y guía espiritual. No obstante, hay quien cree que Félix María, que así llaman al animal, es, además de redundante y gritón, un poco anticuado en sus formas y rancio en sus contenidos. Pero son los menos quienes sustentan tal opinión. Félix María tiene un innegable espíritu de pregonero y cuenta, ora, prega dictados en el aire, en los oídos, en los sueños, en las pesadillas de las gentes con la mejor voluntad. No es un fabulador, pese al equívoco a que mueve su compuesto patronímico. Félix María es un sanador de tonterías: ya nadie recuerda en qué se entretiene la mente antes y después de los ladridos sabios del perro de la vecina. Guau, guau, guau, Félix María, morituri te salutant.

EL CAFÉ CON LECHE, EL AZÚCAR Y LA SAL

Dos hombres conversaban monótonamente en la terraza de un bar antes de que saliera el sol. No se miraban a la cara; no parecían amarse ni odiarse: la rutina cuajaba en sus semblantes como las legañas que no se habían lavado tras levantarse. La camarera les pregunta qué quieren. Uno, café con leche. "¿Dos, entonces?", se adelanta la mujer. "No", salta al instante el otro. Silencio entre los tres (el mío es un oído al acecho). El negador seexplica a continuación: "la leche sola no me gusta; el café sí. El café con leche me pirria, pero tomado en casa y sin que me dé el aire, pues éste potencia los sabores, para bien o para mal, y en los locales públicos suele haber demasiados tiros. Aunque le añado azúcar, cada vez le pongo menos. Lo que no hago, salvo por error, es bebérmelo con sal. Entre la leche, que no me gusta sola, quizá por una connatural aversión a los lácteos, y la sal en ella disuelta, que por supuesto tampoco me prueba bien, hay disoluciones que son soluciones para mí. Y a ti, ¿qué leche te gusta?", termina, mirando a la trabajadora, quien, acostumbrada a los humores rancios de la clientela a cualquier hora, responde: "menos la mala leche, todas."

dijous, 5 de juliol del 2018

LO QUE NO IMPORTA

¿La ecuanimidad se aprende? ¿Es posible la ecuanimidad desde la soberbia? ¿La soberbia se mama ya en el interior de los genes? ¿Qué hace un hombre dividiéndose en una miríada de partes contradictorias, no para ensanchar el mundo de su escasa mirada, sino para derrocar los mundos pequeños que lo anclan en la nada por sí solos, pero le dan norte y horizonte cuando se ensamblan?

EL POLLO

Me cuenta una buena amiga que desde hace unas semanas en el lugar donde trabaja no paran de preguntarle si se va a cambiar de coche y en caso afirmativo por qué marca, modelo... Mi amiga regenta una bacaladería en un mercado municipal, donde dos o tres paradistas con más euros que lecturas se dedican a hacer ostentación de los cachivaches y abalorios de pobres hartos de comer que adquieren a diario a través de Internet. Alguna empresa de mensajería, visto el ritmo de compras de los consumistas empedernidos, está proyectando instalar en el mismo recinto una oficina que facilite los trámites a tan incontinentes clientes. El último de estos en intentar sembrar la envidia entre los compañeros de trabajo es un comerciante especializado en averío, quien le ha regalado a su muy querida esposa un turismo de mucho nombre y con los últimos adelantos que un vehículo de sus características puede ofrecer. Ni que decir tiene que los de gama superior ya solo están al alcance de los ricos de verdad. La mujer en cuestión, cuya estentórea voz sale de un cuerpo minúsculo y orondo que gira como un trompo cuando compra alguna cosa nueva, lleva casi una quincena invitando a cuantos clientes de categoría tienen la suerte de comprar sus productos y sobre todo dependientes del resto de paradas a subir al aparcamiento del mercado, sito en la tercera planta del edificio, a fin de enseñarles el pedazo de coche que su "cacho" le ha comprado. Tanto inquieren a mi amiga, que ha pensado en dar el gusto a la pequeña y curiosa sociedad: ha tomado la determinación de que se hará con un modelo de coche nunca visto, incluso aunque a ella no le guste. Mientras decide cuál, planea con fruición organizar visitas guiadas hasta las mismas puertas del elegido. Incluso ha pensado que, dada la cantidad de incautos que se apuntan a estas excursiones rápidas, quizá deba cobrar la entrada, lo que aliviaría el esfuerzo económico que está dispuesta a realizar. El pollo está servido, pero no dudo de que mi buena amiga tendrá éxito en su empresa, pues nada hay más gratificante como poseer en bolsillo ajeno lo que a nosotros nos cuesta apenas un sueño o ver unos anuncios de televisión.

DE LAS SOLEDADES

Conviene hoy más que nunca volver a los versos que Lope de Vega pone en boca de Fernando en el primer acto de "La Dorotea":
"A mis soledades voy,/ de mis soledades vengo,/ porque para andar conmigo/ me bastan mis pensamientos./ NO sé qué tiene el aldea/ donde vivo y donde muero,/ que con venir de mí mismo,/ no puedo venir más lejos./ Ni estoy ni bien ni mal conmigo;/ mas dice mi entendimiento/ que un hombre que todo es alma/ está cautivo en su cuerpo./ Entiendo lo que me basta,/ y solamente no entiendo/ cómo se sufre a sí mismo/ un ignorante soberbio./ De cuantas cosas me cansan,/ fácilmente me defiendo;/ pero no puedo guardarme/ de los peligros de un necio./ Él dirá que yo lo soy,/ pero con falso argumento;/ que humildad y necedad/ no caben en un sujeto./ La diferencia conozco,/ porque en él y en mí contemplo/ su locura en su arrogancia,/ mi humildad en mi desprecio./ O sabe naturaleza/ más que supo en este tiempo,/ o tantos que nacen sabios/ es porque lo dicen ellos./ "Sólo sé que no sé nada",/ dijo un filósofo, haciendo/ la cuenta con su humildad,/ adonde lo más es menos./ No me precio de entendido,/ de desdichado me precio;/ que los que no son dichosos,/ ¿cómo pueden ser discretos?/ No puede durar el mundo,/ porque dicen, y lo creo,/ que suena a vidrio quebrado/ y que ha de romperse presto./ Señales son del Jüicio/ ver que todos le perdemos,/ unos por carta de más,/ otros por carta de menos./ Dijeron que antiguamente/ se fue la Verdad al Cielo,/ tal la pusieron los hombres,/ que desde entonces no ha vuelto./ En dos edades vivimos/ los propios y los ajenos:/ la de plata los estraños,/ y la de cobre los nuestros./ ¿A quién no dará cuidado,/ si es español verdadero,/ ver los hombres a lo antiguo/ y el valor a lo moderno?/ Todos andan vestidos,/ y quéjanse de los precios,/ de medio arriba romanos,/ de medio abajo romeros./ Dijo Dios que comería/ su pan el hombre primero/ en el sudor de su cara/ por quebrar su mandamiento,/ y algunos inobedientes/ a la vergüenza y al miedo,/ con las prendas de su honor/ han trocado los efetos./ Virtud y filosofía/ peregrinan como ciegos;/ el uno se lleva al otro,/ llorando van y pidiendo./ Dos polos tiene la tierra,/ universal movimiento,/ la mejor vida el favor,/ la mejor sangre el dinero./ Oigo tañer las campanas/ y no me espanto, aunque puedo,/ que en lugar de tantas cruces/ haya tantos hombres muertos./ Mirando estoy los sepulcros/ cuyos mármoles eternos/ están diciendo sin lengua/ que no lo fueron sus dueños./ ¡Oh bien haya quien los hizo!,/ porque solamente en ellos/ de los poderosos grandes/ se vengaron los pequeños./ Fea pintan a la Envidia;/ yo confieso que la tengo/ de unos hombres que no saben/ quién vive pared en medio./ Sin libros y sin papeles,/ sin tratos, cuentas ni cuentos,/ cuando quieren escribir,/ piden prestado el tintero./ Sin ser pobres ni ser ricos,/ tienen chimenea y huerto;/ no los despiertan cuidados,/ ni pretensiones ni pleitos./ Ni murmuraron del grande,/ ni ofendieron al pequeño;/ nunca, como yo, firmaron/ parabién, ni Pascuas dieron./ Con esta envidia que digo,/ y lo que paso en silencio,/ a mis soledades voy,/ de mis soledades vengo."

dimarts, 3 de juliol del 2018

DOS POEMAS DE LOCURA SIN LOCURA

"Vuelve el cielo su espalda,/ vuelve su espalda el mar, y entre ambas desnudeces,/ resbala el día por mi espalda.// Lo que en el día queda,/ es lo que dicen todos todo./ Nuestros tres pechos ¡Dios! están abiertos,/ contra el todo de todos,/ a lo que ignoran todos,/ ¡hacia todo!"
("Convexidades", poema CLXX.)
(Epigrafe: Al mar y al amor.)
"Verdad, sí, sí; ya habéis los dos sanado mi locura.// El mundo me ha mostrado, abierta/ y blanca, con vosotros,/ la palma de su mano, que escondiera/ tanto, antes, a mis ojos/ abiertos, ¡tan abiertos/ que estaban ciegos!// ¡Tú, mar y tú, amor, míos,/ cual la tierra y el cielo fueron antes!/ ¡Todo es ya mío ¡todo! digo, nada/ es ya mío, nada!"
("Todo", poema CXCI.)
[Sendos poemas pertenecen a la parte "IV. Mar de retorno" del capital libro de Juan Ramón Jiménez "Diario de un poeta reciencasado", 1916.]

DERIVACIÓN O PERVERSIÓN

"En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo; pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado... Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas."
(Fragmento de "Genealogía del fanatismo", dentro de "Breviario de podredumbre", de Cioran, según traducción de F. Savater.)

PEDRO DUQUE NO ES NOBLE, SINO MINISTRO DE OTRO PEDRO QUE TAMPOCO TOCA EL SUELO

Pedro Duque, que estaba en los cielos disparatando en la noche eterna del firmamento, regresó a la Tierra al dar por curado su miedo a relacionarse con la burda sociedad. Tras ver un poco más de cerca que los demás el infinito campo de estrellas y saberse un elegido, casi un intocable, Pedro Duque se sintió en verdad duque, pero sobre todo un mesías. No se crea, empero, que mesías para los pobres o las gentes acogidas a lo público en la sociedad: mesías para los que en el selecto mundo de lo privado gozan del bienestar y los avances que ese mundo ofrece. Pedro Duque sabe que la educación está en la base de todas esas cosas buenas que a algunos les pasan, y por ello ha elegido para sus hijos y ha elogiado in situ los centros privados de enseñanza, donde se imparten idiomas con que hacer que el mundo, para todos ellos, carezca de fronteras ni de obstáculos. Gran Pedro Duque... Ahora que lo pienso, así se podría llamar un coñac "muy nuestro", pero de lujo, para que no desentone su micción con el don pedro al que se destine la exudación de un licor tan delicado como elitistamente grosero.

EL ABC DEL "ABC"

Publica hoy en portada el diario "ABC" que hay más de cien mil falsos autónomos en España. Resulta, no extraño, sino irritante, que cuando la fuga de capitales, el fraude fiscal a gran escala y las diferencias económicas y sociales están alcanzando máximos, este rotativo, representante de esa parte de la sociedad responsable de la ruina del resto, que es la mayoría, se dedique a señalar sin ambages a un sector desprotegido por el Estado. Quizá el trabajador por cuenta ajena que es obligado a darse de alta como trabajador por cuenta propia en una empresa so pena de perder el puesto de trabajo si no lo hace no sea un auténtico autónomo; quizá no: en realidad es una víctima por partida doble de quienes abusan de su posición amparados por un corrupto sistema de partidos, muy fieles, eso sí, a la bandera, a la Constitución y a sus p. m.... (promesas de meajas sin fin, tan falsas como los duros de cartón).

dissabte, 30 de juny del 2018

FÚTBOL

Llegó el comandante y mandó parar... (?)

EL TIEMPO

Acabo de oír pasar mi infancia: gorjean las golondrinas en la calle, aunque no las veo pasar.

LA IDEOLOGÍA SIN IDEOLOGÍA

La primera definición del capitalismo que recuerdo se la escuché a un profesor del instituto tras la muerte del dictador Franco. Era un hombre barbado que gritaba cuando daba las lecciones, pero no para hacerse escuchar ni entender, sino seguramente para creerse lo que decía. Lo de menos era el tema: hablaba del marxismo con la misma aparente determinación que de su antítesis, el capitalismo. Mis aburridos compañeros de clase y yo escuchábamos como quien asiste a un espectáculo teatral, pero más cercano al guiñol que al representado por hombres. A veces, incluso le mirábamos, pues gesticulaba histriónicamente. A él poco le importaba que no le interrumpiéramos con el pretexto de una duda o cualquier otra razón. Los alumnos de cursos superiores se sabían de memoria los inicios de sus definiciones. Y la del capitalismo empezaba así: "el capitalismo es una ideología sin ideología..." La frase pasaba de largo por la atención de los educandos, o eso he creído durante muchos años, los que han pasado hasta que he constatado que, efectivamente, el capitalismo no es nada más -¡y nada menos!- que un sistema económico, sino algo más profundo y venenoso: es una adicción afín a lo que ya explicaba Marx con poco éxito: el egoísmo absoluto de los hombres cuya proyección etiquetaba como espíritu burgués. El lenguaje, que es el primer ariete con que cuenta el ejército capitalista, muestra claramente su estado de salud con cada tergiversación o desviación del significado de las palabras. Hoy en día, se ha puesto de moda -nos han puesto de moda, claro- equiparar el asentimiento o la conformidad con el comprar. Así, es frecuente oír decir que "te compro esa idea" o "eso que dices no te lo compro" o "te compro tus sueños". En efecto, de eso se trata en el capitalismo, de comprar y de vender. Es la ideología sin ideología de la que nos hablaba a gritos el profesor barbudo a finales de los años setenta.

divendres, 29 de juny del 2018

LORCA, SU LEGADO Y LA EXHUMACIÓN DE LAS MENTIRAS

La historia sin fin del mito Lorca cubre un capítulo más con el traslado a Granada de buena parte del legado documental del poeta de Fuente Vaqueros. Los papeles, procedentes de la madrileña Residencia de Estudiantes, donde radica la Fundación Lorca, que preside Laura García Lorca, sobrina nieta del vate, llegarán a la ciudad de la Alhambra cuarenta años después de que se aprobara la Constitución española y ochenta y dos desde que fuera asesinado por la maquinaria nacionalista engrasada por los insurgentes de 1936, tras subvertir la Carta Magna de 1931. Pocos son los estudios precisos que sobre el lugar donde se suponen inhumados los restos del hombre Federico han podido realizarse y menos aún publicarse. Muchas son las reticencias que la familia del poeta ha mostrado y los obstáculos que ha opuesto a los trabajos de exhumación que, como ciegos, han ido excavando el suelo del barranco de Víznar. Los movimientos de tierras que hasta ahora se han efectuado no han descubierto nada, lo que refuerza la sospecha de que, en realidad, los depojos del ejecutado habrían sido inhumados por la propia familia pocos días después de que fuera víctima del letal "paseo". Numerosas son, igualmente, las preguntas que nos asaltan ante la actitud aparentemente poco celosa de la familia por el esclarecimiento de la verdad, no solamente la del asesinato, sino de su autoría, enterramiento y demás circunstancias que rodearon al triple crimen. Muy otra ha sido la conducta de los allegados a los componentes restantes de la tragedia trina, esto es, el banderillero y el maestro de escuela que acompañaban al poeta en su último viaje de vida o primer viaje de infierno, como se prefiera. ¿Por qué el silencio de la familia García Lorca en tiempos de democracia formal? ¿Por qué sus renuencias a las exhumaciones? ¿Por qué existe una suerte de acuerdo tácito en no hacer sangre de la actuación de Ramón Alonso? ¿Por qué no se pone en solfa a la burguesía granadina ni a la propia familia del poeta en lo tocante a la responsabilidad directa de su muerte? ¿Cuántos años más habrán de pasar hasta que el cuerpo del hombre Federico, aunque sea polvo o su recuerdo, envuelva para siempre al mito, al símbolo que han ido alimentando los mismos que lo asesinaron? ¿Hay negocio en el ocultamiento de la verdad de lo ocurrido? Si el desmonte del barranco no desmonta el ardid de la inteligencia que mueve los hilos del laberinto Lorca, ¿puede actuarse como si de un asesinato colectivo se tratase y priorizarse la inhumación de la verdad? El criemen fue en Granada, ¿en la suya o en la nuestra?

DENTRO O FUERA

Quien proclama el amor universal sabe que nunca ha empezado a amarse a sí mismo.

PAREMIÓLOGO, A TUS REFRANES

Se busca a veces en los refranes que alguien diga por nosotros lo que no nos atrevemos a suscribir con nuestro nombre. Se injuria y se calumnia sin freno so capa de la defensa de un indefinido prójimo que, aunque no lo haya pedido, requiere de la perspicacia y valentía de una mente poderosa y abnegada. No sucede lo mismo, sin embargo, con la adulación: más que ganas de reconocer en el otro virtudes palmarias o tácitas, se muestra con esa manifestación excesiva de halago un innoble interés por el enaltecimiento del enaltecedor. Se pregunta alguien por el equivalente en otro idioma del refrán que ha nacido de unas tierras determinadas y en una de las lenguas que en elllas se hablan. Pregunta ese alguien a unas personas en concreto, no a quien leyere, no, pues entre los demás las hay que carecen de competencia y, por supuesto, autoridad. El refrán en cuestión viene a decir que cada cual es el mejor timonel de su vida. Aunque no he sido llamado a la consulta, aportaré por mi cuenta y riesgo un par de refranes asépticos: "cada maestrillo tiene su librillo" y "más sabe el tonto en su casa que el listo en casa ajena". Espero no ser reconvenido con un "zapatero a tus zapatos", no sea que, en recuerdo de aquel José Luis de enarcadas cejas, tentado me halle a ofrecerle, de amistad, un pacto.

dijous, 28 de juny del 2018

ZITZÀNIA

Ets al llindar de la sensatesa, de la prudència o de la autodefensa? Vesània?

PROPORCIONES

Diez gritan "be"; uno grita "be". Bah, qué pesado y alienante es ese que grita "be" solo, cuando es notorio que es necesario gritar "be" de otra manera y en el calor de la comunidad. Bah, "be", pero no "be", sin más, no, sino "be" y "be" y "be" y "be" y "be" y "be" y "be" y "be" y"be" y"be". Si uno sobra, ya saben qué "be" es.

DENTRO/FUERA

¿Puede el ministro de exteriores mostrar sus interiores?

EL BECERRO DE OROPEL

¿En qué momento decidimos abandonarnos en algún lugar de cuya memoria procuramos carecer? ¿Cuándo nos satisface más ser papel, plástico o mierda orgánica que alguien en la única vida que podemos vivir? ¿Es posible dejar de oír el cortante canto de la sirena pútrida que se alimenta con nuestras muertas ilusiones?

ANVERS/REVERS

"Les nostres vides sempre estan cruelment amenaçades per un binarisme tallant: actius o inactius, connectats o desconnectats, competents o incompetents, visibles o invisibles, homes o dones, blancs o negres, rics o pobres... No hi ha ha terme mitjà ni viatges d'anada i tornada. Ni matisos ni desviaments. O tot o res."
(Fragment de "Ciutat Princesa", 2018, darrera obra de Marina Garcés.)

dimecres, 27 de juny del 2018

"¿QUÉ HACE SU MAJESTAD EN PORTUGAL?" Y "LO QUE NO SE PUEDE DECIR, NO SE DEBE DECIR"

Corren tiempos larranianos, o de mucho cocinero y poca comida. Parece que en la disparidad encontramos el gusto de lo propio; o sea, diga usted lo que quiera, que yo entenderé lo que me dé la gana, y viceversa. Nótese que he dicho "en la disparidad" donde debiera figurar "disparate". Pero a tanto ha llegado el desnorte que la una y el otro se confunden, no porque la variedad en las opiniones sea mala, no, sino porque se disiente las más de las veces para ganar espacio y atrincherarse en el interés personal. Más o menos como siempre, en España. Dejo a continuación dos fragmentos de sendos artículos de Mariano José de Larra que bien pudieran escribirse y leerse mañana..., si es que gustan de volver a este venero o para entonces no se han sumado a la legión de leídos y escribidos que todo lo saben por ciencia infusa. A la pregunta que abre el título, el decimonónico periodista madrileño comienza respondiendo como sigue: "Sépase antes de qué Su Majestad hablamos. Si hemos de creer un decreto firmado en Villareal, a 3 del pasado, por el obispo de León, hay tres Majestades distintas para una sola Monarquía verdadera: Sus Majestades (que Dios guarde) la reina nuestra señora y la Reina Gobernadora; y Su Majestad (de que Dios nos guarde) el Rey desgobernador. Preguntar qué hacen acá Sus Majestades verdaderas fuera inútil; claro está: 'la felicidad de España'. [...] Ahora bien: sépase lo que hace S. M. (de que Dios nos guarde). '¡Hola! -me preguntarán mis lectores-, ¿hace algo S. M.?' ¿No ha de hacer? Hace castillos en el aire; hace tiempo, hace que hace, hace ganas de reinar, hace la digestión, hace antesala en Portugal, hace oídos de mercader, hace cólera, hace reír, hace fiasco, hace plantones, hace mal papel, hace ascos a las balas, hace gestos, hace oración, se hace cruces... ¿Hace o no hace? Es el hombre más activo: siempre está haciendo algo."
En el segundo de los artículos, Larra define el campo de agitación semántica, si se me permite la licencia, del siguiente tenor: "Hay verdades de verdades, y a imitación del 'diplomático' de Scribe, podríamos clasificarlas con mucha razón en dos: la verdad que no es verdad, y... Dejando a un lado las muchas de esa especie que en todos los ángulos del mundo pasan convencionalmente por lo que no son, vamos a la verdad verdadera, que es indudablemente la contenida en el epígrafe de este capítulo. Una cosa aborrezco, pero de ganas, a saber: esos hombres naturalmente turbulentos que se alimentan de oposición, a quienes ningún Gobierno les gusta, ni aun el que tenemos en el día; hombres que no dan tiempo al tiempo, para quienes no hay ministro bueno, sobre todo desde que se ha convenido con ellos en que Calomarde era el peor de todos; esos hombres que quieren que las guerras no duren, que se acaben pronto las facciones, que haya libertad de imprenta, que todos sean milicianos urbanos... Vaya usted a saber lo que quieren esos hombres. ¿No es un horror?"
Él lo dijo, él lo dirá de nuevo. A la pata la llana y sin ambages, como ahora mismo.

EL ESPECTÁCULO

Nos deja el mundial de fútbol de Rusia imágenes, no para la historia, sino para el cotidiano miedo a la ralea de quienes ocupan los palcos en los estadios. Si el partido inaugural fue presidido por el ruso Putin y el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad Salman, ayer hubimos de ver la ignominiosa conducta del exjugador argentino Maradona. Para no hacer de esta nota una queja amarga, sólo me preguntaré por qué si las televisiones tienen como norma no ofrecer las carreras de un espectador que se cuela en el campo en persecución de un jugador, se recrean con las evoluciones de dos mandatarios haciendo ver que la representación sobre el césped es un educado juego de tronos o las de un exfutbolista extraordinario que nunca fue un deportista ni es persona de ejemplo a seguir por los jóvenes y sí a perseguir por los adultos. Nada sabemos pero todo lo intuimos. Y el fútbol..., ay, el fútbol como inyección intravenosa.

¿LA RAZONABLE TRAGEDIA?

En la página de cortesía de nuestro ejemplar de "Las olas", de Virginia Woolf, leo una cita manuscrita de George Bernard Shaw que más parece un exorcismo que un complemento o una reflexión sobre el contenido de la obra de la londinense:
"El hombre razonable se adapta constantemente al mundo. El no razonable persiste en querer adaptar el mundo a sí. Por consiguiente, todo progreso depende del hombre no razonable."

dimarts, 26 de juny del 2018

LA SALMODIA DEL INGLÉS (II)

Decía ayer que había conocido a un inglés en la noche de San Juan. Si entonces no, ahora pienso que es verdad que de noche todos los gatos son pardos, pero la duda es si también los ingleses. No, no, no. Conocer a un inglés de altos vuelos es una experiencia rara, por única, excepcional. Lo habitual es conocer a un inglés como si fuera un ciudadano de a pie de cualquier nacionalidad. No hay un Ricardo III en cada inglés que deba madrugar. La mayoría de los vecinos de una nación muere en la batalla diaria de la vida sin posibilidad de pedir un caballo con que huir de la muerte a cambio de un reino que no le pertenece. Mi inglés de altos vuelos es un hombre muy franco, mucho. Viviendo como lo ha hecho durante décadas en el aire, el inglés de altos vuelos me asegura que los catalanes independentistas son xenófobos. Cuando le pregunto si él se siente un guiri, afecta desconcierto o ignorancia -vamos, que se hace el sueco-, y a la sazón me pregunta, con cara de inglés de altos vuelos que ha viajado con su vaso varias veces hasta la mesa de los licores, "¿qué es un 'giri' (sic)?" Por supuesto, no le digo lo que es un guiri, aunque ganas tengo. Además, él no tiene una Cristina en su vida, sino una Isabel, pero no me apatece llamarle isabelino. Sólo le informo de que hace décadas que se llama así despectivamente a los extranjeros de los nortes del mundo (a los del sur, mejor hago gracia de mencionar con qué palabrotas se les moteja de forma natural y aceptada incluso como gracia). Quia. El inglés de altos vuelos resta importancia a lo que digo. "¿Pero sabe usted quién era Berlanga?", preguntamos casi al unísono mi amigo C., de plateados y maresmenses mares, y yo. Y seguimos: "¿conoce la película "Bienvenido, Mister Marshall"? Tampoco conoce el inglés de altos vuelos al gran director valenciano ni su obra, por descontado. Entonces, ¿qué conoce el inglés de altos vuelos? Si apenas toca tierra, si se relaciona con las aves, los ángeles, los ovnis y los sonados que vuelan y vuelan, a bordo o no de una aeronave, ¿qué conoce de lo que en el suelo pasa? Si en sus ratos libres vuela -ahora como viajero- hasta las islas del gobierno de la razón y otros gobiernos monetarios, ¿cómo distinguir entre un catalán bueno y otro malo; entre un nacionalista malo por catalán y otro bueno por español de toda la vida o inglés de Inglaterra o francés sobrevenido o ciudadano sin fronteras-pero-no-me-toque-mis-palacios? En fin, el inglés de altos vuelos tampoco recuerda que en algún momento "parece que ahí" (sic) no se podía hablar "un poco el catalán" (sic). Y nosotros: "no, es que aquí había una dictadura militar, ¿sabe?" Ah, pero el inglés de altos vuelos no sabe qué es una tormenta, pues vive por encima de las nubes, a salvo de las inclemencias meteorológicas. Sabe, el hombre, sí, que llueve en alguna parte, pero él que es un inglés de altos vuelos, sortea la inestabilidad del tiempo volando grácilmente a otro lugar más benevolente, como por ejemplo Sitges. ¡Y cuántas cosas sabe, el inglés de altos vuelos!: "que los catalanes odian a los extranjeros..." "Eh, por ahí no paso", pensamos nosotros, pero no se lo decimos... ¡somos tan malos...! Es la moderna patente de corso, esta que en la faltriquera lleva el inglés de altos vuelos. Antes de irse a dormir la mona, en su casa del cerro del pueblo (siempre en alto: el vuelo, el sueño, el brazo, uy, ay...), nos deja una sonrisa que acentúa su parecido con Mario Benedetti, como me revela C., el contructor de otros cielos y hogares, incluso para ingleses de altos vuelos. Pero al sonreír, el inglés parece un humano triste, un hispano desvalido asediado por el miedo a despertar en una isla: la ínsula de los que han de laborar para cosechar, tocar para entender, ver para volar a ras de suelo, a ras de mar, frente al horizonte que le separa del misterio de los demás.

dilluns, 25 de juny del 2018

LA SALMODIA DEL INGLÉS

Un inglés de altos vuelos he conocido en el corazón de la verbena de San Juan. Las luces de la cohetería, el fuego vero que se llevaba la madera, tras la fatuidad de la danza, al infierno de las ascuas; la música, el murmullo de las voces cuya intensidad crecía a la par que la noche; la sobriedad en caída suave, la sensatez desnuda entregada a la voluptuosidad del alcohol... Entraba la madrugada cuando perdí de vista al inglés de altos vuelos. Sabía que había pilotado aviones, pero que era también científico e hijo de artista o medio artista. Sabía que le había dado la vuelta al mundo no sé cuántas veces y que, como hombre viajado, conocía a sus semejantes mejor que yo. Sabía que era inglés, espíritu libre y ecuánime. Sin embargo, cuando la madrugada se asentó entre nosotros, el inglés de altos vuelos dejó de volar con un rumbo aceptable o cierto e inició unas maniobras de aterrizaje forzoso en cuanto encontró el escollo de la conversación diversa, dialéctica, de contrastes. El inglés de altos vuelos, que no había conocido dictadura militar alguna en su vida de inglés de altos vuelos, ni en la de inglés de buena cuna a ras de tierra o sobre los caminos de la libertad de que siempre han disfrutado los súbditos de sus sucesivas majestades en la británicas islas, opinaba que el nacionalismo es una invención de las minorías que no se dejan avasallar por las mayorías magnánimas que siempre velan por el bien de los descarriados. De momento, diré que el inglés de altos vuelos tenía mucho interés en dejar claro que no es lo mismo un inglés, así, inglés a secas, que un escocés ni mucho menos un galés -dónde va a parar. ¡Dios salve a la reina, inglés de Inglaterra que vives lejos de la libérrima y ubérrima patria! Dios salve a la reina y os libre de cualquier Ricardo III de altos vuelos y sin caballo que ponerse entre las piernas.

dissabte, 23 de juny del 2018

TITULA, QUE ALGO QUEDA

En España, el verbo titular se está convirtiendo en sinónimo del de calumniar. Los titulares de las principales cabeceras españolas no compiten en claridad informativa ni tan siquiera muestran respeto por los lectores no avisados de sus connotaciones partidarias. La prensa da cuenta esta mañana de la apertura de los XVIII Juegos del Mediterráneo que se celebran en Tarragona, cosa que apenas interesa a las manchetas. Lo que destacan es el juego que dio la presencia en los actos oficiales de Quim Torra, Pedro Sánchez y Felipe de Borbón. La disparidad radical de los enunciados sobre el encuentro/desencuentro entre los personajes en cuestión no habla, en ningún caso, de la libertad del periodismo español, sino de sus prisiones y obediencias.

GARCÍA LORCA, EL RETRATISTA

Observador agudo como pocos, García Lorca no desaprovecha en ninguna de sus obras la ocasión de encerrar el todo en cada verso, en cada cuadro, en cada quiebro musical, en cada suspiro. Veamos una muestra de lo que digo en apenas unos intercambios de "Perlimplín" y "Marcolfa":
"-P.: ¿Sí?
-M.: Sí.
P.: Pero ¿por qué sí?
M.: Pues porque sí.
P.: ¿Y si yo te dijera que no?
M.: ¿Qué no?
P.: No.
M.: Dígame, señor mío, las causas de ese no.
P.: Dime tú, doméstica perseverante, las causas de ese sí."
(Fragmento inicial del prólogo de "Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín", obra de Federico García Lorca escrita en 1933.)

DEL AMOR

"Los novios sin roce no se conocen", ha repetido mi madre a lo largo de su vida. El refrán, que al principio no entendía, con los años me ha ido revelando aspectos de las relaciones humanas, más allá incluso de las muy evidentes connotaciones lujuriosas. Porque, si bien es fácil acordar que los amoríos son hijos del movimiento, no sucede lo mismo con el cultivo del afecto para con los padres, los hijos, los hermanos o los amigos, por no hablar del reconocimiento del prójimo. En efecto, prima en nuestro trato con estos la desidia, el sobrentendido, la inacción. Ya se sabe que nos queremos, nos respetamos, nos valoramos, nos acompañamos... hasta que no se recuerda, claro. Si lo bello de las emociones desaparece con el tiempo, quizá deberíamos desaparecer nosotros con ellas, o, sabiéndolo, otorgar que con la metamorfosis todos hemos salido perdiendo, y que quienes éramos ayer no somos los de hoy. Si el amor en general, sin ornamentos ni excelencias, fuera una ambición que tuviera más que ver con uno mismo que con los otros, a buen seguro un dedo, y más, moveríamos para alcanzarlo, o como poco nos entregaríamos con gusto al denuedo que, sin duda, es necesario desplegar a tal fin.

divendres, 22 de juny del 2018

ACTO ÚNICO, VIDA BREVE

Dos personas se aprestan a engañarse con todas las de la ley. Al acuerdo tácito han llegado tras años de disimulos y simulaciones en que el hastío impregnaba cada una de sus acciones y de sus pensamientos. Las inteligentes conversaciones, la división doméstica del trabajo, el gusto por la fantasía que siempre aporta el inalcanzable mañana, la recolección fructífera de los eufemismos interpretadores desde que se enyugaran en la juventud..., ¿qué más se le podía pedir a una vida en común, sino que llevase hasta sus últimas consecuencias el dicho que manda estar "juntos pero no revueltos"?

EL COCHE Y LOS HIJOS

Muy preocupada anda una conocida mía a causa del coche que acaba de comprarse. Sabedora de lo que son capaces de hacer nuestros conciudadanos con las propiedades ajenas, teme que el flamante vehículo sufra sus negligencias y malos usos. Aunque dispone de un aparcamiento privado a escasos metros de su domicilio, durante el día deja el turismo en la calle a fin de evitarse las maniobras a que le obliga el estacionamiento, operación con la que pierde un tiempo que ha de restar a la permanente inspección a que nos somete desde el atalaya de su balcón. Tiene localizado frente a su casa un emplazamiento idóneo para ver en todo momento el vehículo sin necesidad de moverse. Se fija en quién ocupa la deseada plaza, y de inmediato sigue al conductor a fin de rogarle que cuando la vaya a dejar libre le pique al timbre de su casa. "El coche es nuevo, ¿sabe?, y lo puedo vigilar mejor", añade con cara de controlada angustia y pena canalizada por unas evidentes dotes dramáticas. Quienes algo de ella conocemos, no podemos dejar de pensar en los dos hijos adolescentes que hacen las delicias nocturnas de la vecindad cuando los padres se ausentan. La policía local tiene incluida la visita a los jóvenes en sus recorridos habituales. Hasta el momento, nadie se ha atrevido a decirle que, si no la de engendrar unos nuevos hijos, ella y su esposo podrían acometer la amorosa empresa de educarlos de forma más adecuada, o sea, con amor paternal, que no debe confundirse con la aquiescencia incondicional a las andanzas de los educandos. Parece poco probable que la obra de humanidad se produzca, por lo que es de esperar que en un futuro no lejano sea posible adquirir hijos "nuevos", como los coches, que de forma automática reflejen todas las excelencias del ingenio de los hombres, contando, por supuesto, con las virtudes troncales que nos distinguen de los idos, de algunos animales y de las cosas.

dijous, 21 de juny del 2018

CHISME EN EL OTRO BARRIO DE JUSTICIA

"La manada" violadora ya está en la calle a cambio de una cantidad ridícula de dinero como fianza y la prohibición de pisar Madrid, donde reside su víctima. Urdangarín, dicen, está donde no parece creíble que esté. El monarca, en sus fantasías monárquicas y juntas censurables. España es la casa de Tócame Roque. Los facinerosos siguen ganando batallas. Pero no se sulfuren los patriotas ni a salvar al ciudadano honrado vayan. La guerra aún no ha terminado. ¡Viva España!

LA PORTADA DEL QUIJOTE

Unos diputados con aspecto de ciudadanos -¿o al revés?, no lo tengo claro- exhibían ayer desde sus respectivos escaños del Parlament de Catalunya ejemplares del "Quijote", del "señor" Cervantes. Su objetivo, sin duda legítimo, era criticar la errática e incluso nefanda política de la Consellera de Cultura del gobierno de la Generalitat, constituido hace menos de un mes. Por supuesto, no los traían de sus casas, quizá porque la modernidad ha acabado con el clásico mueble-librería donde siempre han lucido de forma ornamental estos libros que enorgullecen a la patria, aunque poca gente ha leído, y ya no tengan tan a mano las obras imborrables y universales de nuestros escritores. Puede que por la rapidez o por la disponibilidad de fondos -vaya usted a saber-, los volúmenes, que eran todos iguales, los trajera una conocida empresa internacional de comercio; cabe incluso conjeturar que los tenedores de la magna obra ignorasen la existencia en sus barrios de esos puntos de venta de libros que otrora tanto bien proporcionaran a la comunidad. Sea como fuere, allí estaban con sus volúmenes inmaculados y sin muestra evidente de haber sido abiertos y dobladas sus páginas, lo que afearía notablemente su imagen. A los diputados les preocupaba que al "señor" Cervantes, figura principal de la marca España, no se le pudiera rendir un homenaje en no se sabe qué lugar ni con qué motivo extraordinario. La interpelada en tal acto, cuyos trabajos sobre la obra del complutense son bien conocidos por la otra comunidad..., la de lectores, entre los que al parecer ellos no se encuentran, se alegró grandemente de ver tantos volúmenes con las andanzas del manchego. Tras informarles de su próxima colaboración con la universidad alcalaína, a instancias de sus colegas castellanos, les animó a que, por lo menos, se leyeran el maravilloso libro de don Miguel de Cervantes que portaban en las manos. Mucho me temo que los ciudadanos con aspecto de diputados -¿o al revés?, sigo sin tenerlo claro- no le harán caso, y no una higa, sino ciento les dará lo que el tal "señor" escribiera en una Castilla que era la Nueva y ahora es la de La Mancha -mire usted por dónde.

dimecres, 20 de juny del 2018

DE LAS VERDADES DEL BARQUERO (III)

Vigía, vigía, pero no olvides que hay atalayas por encima de tu tejado.

DE LAS VERDADES DEL BARQUERO (II)

Pasa por ser una de las verdades del barquero -que en siendo tres las clásicas, ya van por ciento- la que asegura que "el que no está hecho a bragas, las costuras le hacen llagas". Más de uno conozco que, hecho a bragas, llagado vive, sin embargo, pero a todo se acostumbra el temerario o impostor o usufructuario de la buena voluntad ajena. La pregunta que me hago es hasta dónde el fiduciario debe aguantar la impostura del otro y si, teniendo en cuenta que en lo tocante a los más estrechos vínculos familiares tuerce el acuerdo afectivo o lo trueca por sinuosidades dialécticas, es congruente pensar que cuanto hace o diga, en que el prójimo aparezca implicado, no sea más que otra demostración de ligereza, si no asechanza o aun premeditada maldad del actor que tanto aplauso recauda por mor de la ignorancia del público que en la negrura sentado está sin saber que las luces no están en el escenario, sino en su propio cuidado.

DE LAS VERDADES DEL BARQUERO

Viendo la de mentiras que destilan estos muros cibernéticos de la patria nuestra y otras patrias sobrevenidas; no pudiendo creer que se quiera hacer pasar la mentira burda de la intimidad como verdad clara y ejemplarizante para quien, incauto, leyere; no concediendo que quien así tergiversa la realidad en lo afectivo pueda tener opinión política reputada; no reconociendo, en fin, el revés por el derecho, digo para mí que es preferible pasar sed que beber agua no potable.

dimarts, 19 de juny del 2018

LA CÁRCEL

Hay vidas que son un infierno; hay quien vive en una cárcel familiar: conyugal, paternal, filial, fraternal... Visto lo visto, y a sabiendas de que la Constitución garantiza a todos los ciudadanos el mismo trato por parte de la ley, estoy pensando en solicitar, por si en el futuro me han de recluir, elegir la cárcel de mi vida para cumplir la condena. No hay nada como parecer iguales ante la grey.

EL AFILADOR

Decía mi padre que cuando sonaba el pito del afilador la suerte de los pobres ya estaba echada. Esta mañana, el chiflo entra por la ventana como un mal agüero. Grabado y reproducido con la ayuda de altavoces instalados en el techo de una furgoneta, la melodía cansina se repite hasta perder sentido y exasperar a quien no piensa en el filo de la navaja o el cuchillo porque no tiene qué cortar con ellos. El afilador se ha modernizado, pero la razón de su presencia es la clásica: toca hurgar en el trastero de las casas a fin de encontrar con qué defenderse de la escasez, cómo renovar lo eterno, a quién contar el cuento del artesano despierto o pregonar la suerte del liberto en la tierra de la liberalidad.

LA IGUALDAD DE LA JUSTICIA

¿Habrá entrado Urdangarín en la cárcel a tomar la pastilla para olvidar? Dicen que los barrenderos han limpiado las malas hierbas que conducen a la prisión que, polvorienta por deshabitada, está siendo habilitada para albergar al don de las no asumidas realezas o huésped mayor del reino. No sé qué pasará a partir de ahora, cuando los reclusos, en pie de igualdad, presenten sus peticiones de cárcel a la carta. Tierra faltará en España, tierra habrá que inventarse allende las fronteras de la prudencia y la equidad: éste quiere posada con esposas allí; aquel, como el que nos ocupa, serrallo en el cinturón para penetración por aire o, según la noche ofusque al vigía, cabe el mismo paredón donde un día desembocó la justicia. ¿Habrá contento para todos? ¿Habrá igualdad para igualar?

dilluns, 18 de juny del 2018

LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

¿Quién no conoce a un hombre versado en todas las disciplinas del saber, que todo lo juzga carente de interés, talento o fin adecuado, pero que nunca acaba una frase ni un pensamiento porque es tan grande su verdad que en la boca el embudo le impide pasar más palabras que las justas para alcanzar el sobrentendido? ¿Quién no tiene al alcance a un polímata aficionado generosamente dedicado a desasnar al amigo, al incauto del bar o el trabajo a cambio de nada, o si acaso por las migajas de la atención y secreta admiración a que se hace acreedor a diario? Ved de no forzar en él los diálogos; dejad que los puntos suspensivos hagan su trabajo. "Al saber le llaman suerte, decía mi padre", le digo yo a mi sabiondo de proximidad, pero solamente para estimularlo. "¡Ay, si yo hablara!", responde al instante. "Pues habla", repongo. Y él, desafiante, puntualiza: "..."

RETORNO/PERMANENCIA

"La injusticia con que me han tratado mis paisanos me causó un dolor intolerable al principio; pero la han repetido tanto, y tan sin razón alguna, y estoy tan seguro de que mi proceder aparece en su verdadera luz a los ojos de los imparciales, que en el día estoy insensible a sus ataques. Pero este es asunto de que no se sebe hablar con los que uno bien quiere. El mundo politico no conoce ni amistad, ni amor, ni virtudes de ninguna clase; y los que poseen estas cualidades nada pueden hacer mejor que separar de él los ojos y oídos, a no ser que la necesidad los obligue a entrar en tal laberinto."
(Fragmento de una carta de José Mª Blanco White a sus padres, fechada el 24 de septiembre de 1812 y recogida en la "Antología" realizada por Vicente Llorens en 1971.)

divendres, 15 de juny del 2018

LA LETRA ENTRE ESCARLATA Y VERDE

Escribe Manuel Vilas en "Ordesa" que "la naturaleza es una forma feroz de la verdad". Yo prefiero verla feraz, convivencial.

DORMIR

Engreídos superlativos, uníos, y si podéis, amaos a vosotros mismos incluso en el amor a ese falso prójimo con careta que reconocéis con la boca pequeña. Pero por vuestro bien, admitid que lo mejor es no inventar, sino dormir, descansar... Ser vosotros es muy pesado, muy grave. Y mañana más. Pero cada vez que los demás bajamos los párpados, desaparecéis. Dormir es bueno, dormid. Quien duerme se defiende de la pesadilla; quien no duerme sueña con soñar hasta que se le forma un ensueño purulento que le infecta la vigilia y le impide dormir. Dormid, engreídos, dormid para soñar que habéis vivido un sueño sin despertar jamás a la angustia de vuestro anhelo.

dijous, 14 de juny del 2018

PERSPECTIVAS

El hombre del primer mundo inventaría lo que la vida le debe; el del tercer mundo da las gracias por lo que ésta le da. Bueno sería hacerlos cruzar el puente que separa sus mundos para que víctimas y adoradores pudieran ver, por fin, con el ojo que llevan tapado.

LA PRUEBA DEL SONETO

Sí engaña, y no poco, el soneto que escribe el poeta no avezado a rimar ni, en muchos casos, a metrificar. Muestra el vate de sonoridades sobrevenidas espuriamente el botón de un poema con arte de rima escrito a fuer de soneticos cansinos, sonsonetes salmodiados que por insistencia van a dar en el delta de un soneto casi canónico. Por naturaleza, sonetillo fuera, si sus hechuras y medidas no se parecieran más a las del soneto clásico. ¿Por qué la necesidad de soneto, si a continuación la burra vuelve al trigo, como la cabra al monte? ¿Por qué no acudir a los mil metros que en el mundo de la poesía han sido -han sido, repito- cuando el oído era la ciencia de que disponemos agora -agora, repito, para que malsone en los líricos de cartón piedra-? Gracia haré de mentar ejemplo alguno de los innumerables que trufan los libros que se empolvan en las estanterías de las bibliotecas e incluso en algunas de las nuestras. Sólo diré que con gusto leyera lo que el magín rimador ofreciera de forma natural a cualquiera que, sobre todo, quisiera extraer de las cosas, de su esencia, la poesía, sola, desnuda, mineral, sin engañadoras gangas. Para pruebas de poesía, la vida, el ojo abierto y el oído fuera, no dentro. Para sonar no es necesario sonetear, sino sintonizar con la música del espacio abierto al aire, a su albur. Al soneto, lo que es del soneto.

EL HOMBRE CABAL (II: DIMITIR)

Molesto como nunca lo había visto, mi vecino me ha interpelado a la puerta del edificio, donde Jacinto intentaba en vano exonerar el vientre porque su amo, que es un hombre cabal, no consentía en que lo hiciese sobre la acera. Mi vecino, que, como queda dicho hasta la exasperación, es un hombre cabal donde los haya, me ha enterado de que se ha enterado de mi expansión verbal para con él. Como dije entonces, mi vecino, tan cabal y hombre, vive a modo de prueba, para su aprobación o censura, la vida de cuantos en su casa están bajo su amparo y guía. Sin embargo, ignoraba que su poder protector se extendiese extramuros de su domicilio. El caso es que mi vecino, tan hombre y tan cabal, está al corriente de mis pensamientos acerca de él. Aunque no ha querido reconocerlo, está secretamente satisfecho de que por fin alguien haya reconocido su calidad vital, su portento creador en lo que a acondicionamiento de seres vivos se refiere. Pero mi vecino, un hombre sin duda cabal, no soporta que nadie le tome la delantera en sus maquinaciones ni mucho menos ventile, por más que con notorio donaire, el resultado de sus medidas de control. "Menos mal que algunos no descansamos, vecino", me ha dicho mordiendo cada palabra mi vecino, el hombre cabal. "Menos mal", le he respondido como un loro, sin pensar ni en la pregunta ni en la respuesta. "¿Qué, jugando a saberlo todo de los demás en casita, no?", ha seguido el hombre cabal. "¿Cómo?", me he defendido de un ataque que intentaba identificar sobre la marcha. "Sí, hombre, sí", se ha apresurado mi vecino, el hombre cabal, "que a ver si aprendes a meterte la lengua de las teclas donde te quepa y nos dejas en paz a los demás: que si mi Jacinto, que si mis hijos o mi mujer... ¡Que sea la última vez que nos nombras en tus mierdas de Internet!" La amenaza estaba servida, pero no en frío, no, sino en caliente. Mi vecino, que es un hombre cabal, cabal, sabía cómo decir sin decir del todo, cómo disfrutar del dolor del otro al castigo que aún no le había infligido. "¿Ya no te acuerdas, vecino? Te dije que si te hacía falta lo que fuera, ya sabes dónde vivo. Pero veo que te las arreglas muy bien tú solito. Bueno, pues ándate con cuidado con las libertades que te tomas, vecino", concluyó mi vecino, que es, no hay más que constatarlo, un hombre cabal. A punto estuve de aliviarme allí mismo, como no lo hiciera Jacinto, pero opté por darle la espalda al hombre cabal de mi vecino, quien, estaba seguro, en algún lugar de su omnímoda liberalidad encontraría unas palabras con que suturar la herida que se acababa de abrir a causa de mis torpezas como observador de la realidad. "¡Adiós, hombre, con Dios!", me lanzó sobre los hombros el hombre cabal, mi vecino. Ya en las escaleras, me pregunté si era posible dimitir de la vecindad, desasirse de un vecino semejante, por más hombre cabal que fuese. Si no podía vender el piso en que vivía, quizá habría de dejar que entrase en mi vida como una vacuna a fin de combatir el mal en que el hombre cabal, mi vecino, se había convertido con el mal de una convivencia temida pero reglamentaria, de hombría de bien, cabal, fiduciaria.