dimarts, 25 de setembre del 2018
DÍA DE SAL Y MAR Y SOL Y AMOR Y MAN SOBRE MAN A MAN SALVA
Hace unos días tuve la oportunidad de viajar al pasado sin moverme del presente y sopesar el paso del tiempo desde el estático momento en que lo hacía. (A fin de preservar la intimidad de los terceros a los que me referiré, no diré dónde ni con qué motivo pude experimentar tal prodigio.) La semana, que para mí había sido de pasión por partida doble, por fin dio en la mar de la alegría, en cuyo fondo pude encontrar tesoros inauditos y vestigios casi intactos de pérdidas muy lejanas y queridas. Gracias a P. y X., E., A. y M., pero también M., resolvimos en sonrisas la gravedad que imponían los años de mutua separación e ignorancia. Lo que no dicen las palabras lo esbozan los gestos bastantemente. Vernos fue seguir viéndonos, no habernos perdido jamás de vista. Vernos fue defender la alegría, como decía Benedetti, "...de las ausencias transitorias/ y de las definitivas". Con la alegría nos obsequiamos durante unas horas; con la alegría vencedora de dramas y tragedias muy vivos; con lo que arrastra el río que ya sabemos que es río, pero que no impide verlo como el espejo en que ilustrar para siempre, el siempre de la breve eternidad del instante, el goce de amar, la alegría de saber la muerte como un apéndice tardío de la misma alegría de vivir.
divendres, 21 de setembre del 2018
EL OÍDO Y EL ESPACIO
Tengo el oído acostumbrado a las mieles de las voces canoras tanto como a los estrépitos de los derrumbamientos. Con los años, disfruto más de las primeras y soporto con probado temple los segundos. Ayer, mientras cubría en el autobús de línea la corta distancia entre mi lugar de residencia y el pueblo costero límitrofe, un conciudadano muy hablador fue amenizando el trayecto con sus lecciones de historia y sus demostraciones de bonhomía, que en verdad eran más bien de misantropía a medias. Septuagenario de apariencia saludable, el hombre enteraba a la persona que se sentaba a su lado de las nefandas personalidades políticas "que nos están llevando a la ruina", tanto en Cataluña como en España. Como el chorro de voz era tan fuerte como firme su determinación de que no hubiera otros sonidos en el vehículo que el del motor y el de su perorar, los pasajeros hubimos de prestar atención a cuantas sandeces, imprecisiones y criminales imputaciones realizaba el desinformado individuo. Que si Franco fue un salvador; que ahora "estos" quieren contar la historia al revés; que la solución a los problemas "yo la tengo rápida: envío a los que hay que enviar y se lía, como en el 36"; que él conocía "personalmente" a la ministra tal y al político cual -¡qué coincidencia, todos eran del pensamiento político opuesto y todos eran dignos de fusilamiento!-; que... Cuando se encasquillaba, volvía a repetir lo dicho, pero tendiendo al grito. Se trataba de un hombre tranquilamente desesperado: era capaz de anunciar la inminencia del derribo de las puertas de Jericó con una aparente indiferencia que nos desconcertaba a todos. Por un momento pensé en las sentencias de muerte que firmaba en la soledad de su despacho el dictador Franco, cuya hermana Pilar -"la roja", ja, ja, ja- aseguraba que le costaba dos semanas de cama -tales eran su pesar y humanidad. Por fin, llegamos al final del trayecto. Creo poder afirmar que abandonamos el autobús aliviados cuantos no pudimos evitar que este quídam se apoderase de la atmósfera del medio de transporte. Por supuesto, está en su derecho a quedar en ridículo cuando él quiera, y yo estoy dispuesto a que diga cuanto le venga en gana. Hay diferencias entre las gentes, aunque algunas no se aperciban de ello. Tan sólo romperé una lanza por un político que no es santo de mi devoción, pero de quien aseguraba el tipo algunas falsedades. En efecto, a Pablo Iglesias -"al padre lo conocí yo"- lo hacía descender del fundador del PSOE y de la UGT -"éste, con tanta Venezuela p'arriba y p'abajo, es más peligroso que los otros". El nivel del garrulo quedó manifiesto con su ídem de idioteces. Llegamos aliviados, repito. Nada más salir del habitáculo envié un mensaje a mi otorrino para pedirle que me neutralizara la audición de un oído y ajustara lo más posible la del otro, porque el corazón lo tenía "partío".
dijous, 20 de setembre del 2018
FUNERAL SIN MUERTE PERO CON MUERTO (II)
"Es usted...?", me preguntaban algunos. "No, yo soy amigo", respondía invariablemente a modo de un sincero "lo siento" por el fracasado intento de pésame. "Pero allí está el...", continuaba, aunque en vano, pues el interesado ya estaba gastando su pregunta frente a otro duelista-respuesta. Sin embargo, no era difícil dar con un afectado: solo había que fijarse en los ojos, en los gestos, en los paréntesis de soledad que separaban las sonrisas y hasta las carcajadas que enmarcaban el funeral.
FUNERAL SIN MUERTE PERO CON MUERTO
Ayer vi la mitad de un cuerpo que fue un hombre. Quienes nos acercábamos hasta el catafalco creíamos ser hombres completos. Hablábamos y le dábamos la espalda a la muerte, la sorteábamos unos segundos. Sin embargo, más entera que nosotros, la otra mitad del cuerpo, quizá entregada al ignorado silencio, no debía de envidiar el derroche de vida que la gritería denunciaba. Por fin, llegó el momento en que nadie quiso acompañar al muerto más que en el sentimiento de ser él y no nosotros el desgraciado sin voz en las exequias.
dimecres, 19 de setembre del 2018
MAGACÉN DE ANTIGUALLAS
El hombre a quien llamaban juez colgó y descolgó la toga miles de veces: jamás le abandonó la sensación de que en el perchero del vestidor se quedaba siempre el juez que decía ser un hombre.
EL JUEZ
El opositor a la magistratura superó con éxito las pruebas de aptitud, pero nunca llegó a alcanzar la dignidad que el cargo lleva aneja.
dimarts, 18 de setembre del 2018
RECORRIDO VITAL
Madura el adiós en la rama del naciente día. Apenas se espera el sol; del tiempo nada se espera. ¿Qué se ha malogrado antes, la ilusión de la mirada o la sorpresa ante la ceguera?
EN EL ADIÓS DE HOY
Por más tirana que la muerte parezca, no puede impedir el nacimiento del recuerdo.
dilluns, 17 de setembre del 2018
DAVANT PER DAVANT DE QUI VA SER
Cal dir que res no hem de dir? Potser sí, perquè de qui no hem de dir res ens resta la seva mudesa com un veritable crit que mirem de silenciar, però no menys que sentir i fins i tot escoltar per recordar com era el temps de la inconsciència.
L'ART ÉS UNA SOSPITA
"Ens hem conegut a la vora d'una piscina d'hotel on encara no sura cap cadàver." Afortunadament, és possible trobar escriptors la mirada dels quals pot planar sobre la realitat i retratar el que tothom creurà després que és només ficció. Sergi Pàmies enceta el primer conte del seu darrer recull, "L'art de portar gavardina", amb aquesta il·lusió que veiem gairebé a diari als telenotícies.
LA GALA MÁS DISCRETA
La primera impresión nos hace creer que pesa más lo que se intuye que lo que se sabe; lo que se teme que lo que se ama. Sin embargo, cuando dejamos de ver con los falibles ojos, nada es lo que parece. Para entonces, quizá, la vida haya encontrado el modo de aceptar que las derrotas son solo pequeñas partes de la victoria última.
diumenge, 16 de setembre del 2018
¿DIFERENCIA?
Entre el peripatético que no pierde de vista ningún portal mientras alecciona a incautos y deja que le crezca el deseo entre las piernas y la peripatética que tampoco pierde de vista a los paseantes habladores, pero no los asalta, aunque desea que el bulto que se le hincha al maestro en el nacimiento de las perneras se deba a la doblez de los billetes, ¿cuál es la diferencia, además de la desconsideración simplificadora y ligera de las segundas y el enaltecimiento injustificado del albedrío de los primeros?
dissabte, 15 de setembre del 2018
LA FRACTURA SOCIAL, LO QUE IMPORTA A LA GENTE Y LA FACTURA DE LA LUZ Y DE LA CARCUNDA
Los peritos en fracturas sociales deben de estar ocupadísimos anotando las violencias y groserías cometidas por los disparatados separatistas, excéntricos, manipulados e ignorantes discutidores de lo perseguido por los muy creyentes partidarios de la sacra unidad de la patria. Infiero, por lo poco que se injuria en estos últimos días, que las cosas no les han salido como esperaban, y que el violento pacifismo es una llaga perforada que puede acabar en tragedia onírica o literaria pesadilla con ribetes de cuplé y asomos de cambalache entre engañadores de expedientes universitarios. No sé qué importa a la gente. Decían ellos que la política consiste en procurar el bienestar de los administrados, pero ahora que formalmente no tienen el poder ocupan su tiempo en refriegas fútiles sobre este o aquel asuntos banales sin entrar en el busilis de la cosa que desde tiempo inmemorial nos separa a unos y otros con enconados gestos y cotidianas muestras de aversión. ¿Fractura social? Sí. La que viene desde tiempo inmemorial en España, y sobre todo se condensa en la última gran contienda fratricida, cuyo resultado aún no ha sido validado por ninguno de los bandos contendientes: ni los perdedores se conforman con las migajas y la humillación, ni los vencedores tienen suficiente con el muerto que yace en la acera de enfrente. ¿Fractura social? Por supuesto. La de los simplificadores de hombres, culturas, morales. La de los necios contra los necios, los iguales contra los iguales, los silentes contra los silentes, los astados contra los astados. ¿Fractura social? ¡Fractura social, sin duda! Pero no de ahora, no. Esa es la lectura fácil. Los homegenizadores, abanderados y adalides de la sencilla creencia y la propia donosura no apuestan por la luz, sino por la potencia del foco deslumbrador, y el pagano, de grado u obligado, que pague la factura cada vez que la sombra de la miseria oscurezca el proscenio para trocar en comedia la tragedia o en ésta aquélla.
INFALIBILIDAD
Los corresponsales de algunos medios de comunicación velan día y noche por las calles de algunas de las localidades de Carolina del Norte más expuestas a la acción de un destructor huracán. Según pasan las horas, los calificativos del meteoro, que habían llegado a ser la encarnación del miedo insuperable, han ido necesariamente dulcificándose hasta hacer peligrar los índices de audiencia de las cadenas televisivas. "Si cola de caballo no, probemos con cabeza de ratón", parecen rectificar sobre la marcha. Por ejemplo, "tormenta tropical...", y aquí se muestran munificentes con los adjetivos más acerbos. Porque, añaden, aunque el nombre no esté a la altura de lo anunciado por deseado, la capacidad destructiva del inminente suceso no defraudará a nadie. Los muertos podrán dar su sangre a las débiles cuotas de pantalla. Si el agua y el viento no llegan a las cámaras, éstas se adentrarán en los elementos hasta confundirse con ellos y magnificar los efectos sensitivos en los espectadores. La suerte no está echada, sino hecha y aderezada con una moderna solución final para la realidad.
LA TROBALLA
A la "Setmana del Llibre en Català", que des del proppassat dia 7 i fins demà s'està celebrant davant per davant de la catedral de Barcelona, he fet una troballa poètica; és a dir, he fet "caixa literària", però també he afegit a la meva experiència de vida l'exemple dramàtic, o més aviat tràgic, de la poeta brasilera Orides de Lourdes Teixera Fontela (São João da Boa Vista, São Paulo, 1940-Campos do Jordão, São Paulo, 1998), de qui no havia sentit a parlar. Al breu pròleg, titulat "Orides Fontela, dona i poeta", que precedeix la seva "Poesia completa" (traducció del poeta Joan Navarro per a la editorial 1984), Veronika Paulics es plany de bon començament d'aquesta doble condició, dona i poeta, de la traspassada ara fa tot just vint anys: "Ser dona en un país que té una de les taxes més altes de feminicidis del món. Ser poeta en un país que té les taxes més baixes de lectors del món. Si les dones al Brasil actualment no ocupen gaire espai, les dones escriptores, especialment les poetes, rarament aconsegueixen sortir de l'anonimat, i són desconegudes pels lectors i quasi mai reconegudes per la crítica". La lectura de la poesia de Fontela està esdevenint una lliçó d'humilitat per a mi. Orides, l'extracció social pobra de la qual no va suposar prou entrebanc per arribar a ser mestra d'escola i bibliotecària, va morir a la indigència més absoluta. Llegim-la: "No tinc res més que la poesia. En aquest sentit, sóc el propi cor salvatge. Si no fos per la poesia, jo podria estar en la més pura indigència; ni vosaltres, ni ningú no em reconeixeria; em moriria sense haver existit. És la meva única esperança de salvació, perquè descarto la salvació transcendental. La meva poesia se salvarà tota sola si té força per a això. Ella es defensarà tota sola, cada poema té el seu karma. D'ara endavant, no tinc ja cap responsabilitat sobre els meus poemes". I obro el llibre: "A un pas del meu propi esperit. A un pas impossible de Déu. Atenta al real: aquí. Aquí esdevinc". Més...
divendres, 14 de setembre del 2018
VIA FORA... ARA MATEIX
Doncs, això, ara mateix començo a transcriure el poema homònim de Martí i Pol, atesa la intenció del P.P. d'impugnar davant els tribunals una expressió inclosa en aquest text, "via fora". Al pròleg de la primera edició, que data del 1981, Salvador Espriu hi diu per començar que "no sols no cal sinó que fóra indecent de presentar de nou la forta personalitat de Miquel Martí i Pol al públic que d'habitud llegeix poesia -i, en particular, poesia catalana." Gairebé quaranta anys més tard hem de dir que potser sí que cal tornar a les primeres lletres, perquè encara estem a les beceroles de la cultura en general i de la convivència en particular:
"Ara mateix enfilo aquesta agulla/ amb el fil d'un propòsit que no dic/ i em poso a apedaçar. Cap dels prodigis/ que anunciaven taumaturgs insignes/ no s'ha complert, i els anys passen de pressa./ De res a poc, i sempre amb vent de cara,/ quin llarg camí d'angoixa i de silencis./ I som on som; més val saber-ho i dir-ho/ i assentar els peus en terra i proclamar-nos/ hereus d'un temps de dubtes i renúncies/ en què els sorolls ofeguen les paraules/ i amb molts miralls mig estrafem la vida./ De res no ens val l'enyor o la complanta,/ ni el toc de displicent malenconia/ que ens posem per jersei o per corbata/ quan sortim al carrer. Tenim a penes/ el que tenim i prou: l'espai d'història/ concreta que ens pertoca, i un minúscul/ territori per viure-la. Posem-nos/ dempeus altre vegada i que se senti/ la veu de tots solemnement i clara./ Cridem qui som i que tothom ho escolti./ I en acabat, que cadascú es vesteixi/ com bonament li plagui, i via fora!,/ que tot està per fer i tot és possible."
("Ara mateix" és el poema proemial del llibre "L'àmbit de tots els àmbits", de Miquel Martí i Pol.)
QUI SOM?
El final de la introducció de "Direm nosaltres", darrer poemari del poeta sabadellenc Roc Casagran, fa: "Som, sobretot, els que serem".
LA ACERA DE ENFRENTE
Los que vivimos a este lado de la calle estamos persuadidos de que el malestar que sufrimos se origina en la acera de enfrente. Sin embargo, no todos opinamos que la causa o causas de la desazón que desde allí viene a detonar en nosotros debamos atribuírsela a los vecinos, a pesar de las acusadoras evidencias. El mal se concentra en dos edificios que nunca han tenido la suerte de contar con inquilinos tranquilos, sino por el contrario han sido escenario de dramáticas escenas de enfrentamientos entre hombres, entre animales y hombres, entre animales con hombres apostadores, entre animales con hombres sicalípticos, beodos, derrotados. Si hay un mal que desde la acera de enfrente constituye la causa de nuestra alarma, convencido estoy de que ha de buscarse en otro sitio, y que a ese lugar habríamos de allegarnos en comandita los unos y los otros. Si Indalecio María atruena y aturde con sus ladridos destemplados e injertado falsete, por más que a sensatez mueva su denuncia del encierro en que vive; si los chicos del rap nos meten las letras de sus autores preferidos hasta en los martillos de sendos oídos mientras lanzan a la calle cuantas cáscaras salen de sus bocas comedoras de pipas, y piedras a modo de proyectiles de sus pistolas de juguete; si los ya barbados jóvenes, que exhiben paquete en tesión y escenifican la distensión -clímax y anticlímax- con pormenores de película de sabor venéreo, se dedican a aleccionarnos en las artes de la algazara y el alto alfabeto de la algarabía; si los ayes de placer del onanista urbanoanacoreta -ay, qué veneno de oxímoron- se confunden con los del dolor de los niños que, reticentes, lloran a la puerta de la academia nada platónica del "inglés para niños desde cero años"; si, como cohetería acústica, los cláxones del millón de coches de clientes de las tres grandes superficies que copan las fachadas de la calle enmarcan el desacordado guirigay, lo enfatizan, y ningún curador de lo público comparece a fin de baremar el sinsentido; si los padres de criaturas en permanente berrea tampoco están donde se les requiere o desea, ¿qué hemos de cargar el peso de la responsabilidad, la culpa cristiana o de la moral estrecha de donde se prefiera, sobre las espaldas de unos desarbolados retoños o vástagos en las vías muertas de un regeneracionismo no acordado ni ayudado con vitamínicos fundamentos? ¿Por qué darse a la opinión laxa y echarse en brazos de las difamaciones, las injurias, y las calumnias a la espera de que la cataplasma del tiempo haga su trabajo consolidador y demos, por fin, por bueno lo que ni por mientes quisiéramos insidia de pesadilla en el prójimo embustero? En la acera de enfrente no están las respuestas, sino más preguntas, más sarpullidos derivados de enfermedades o pulgas ignoradas pero reales, soberanamente reales. ¡A investigar tocan!
SIN REBELIÓN EN LA DE SAN ILDEFONSO
La distopía orwelliana de "Rebelión en la granja" hace mucho que se ha materializado en España, aunque con una significativa variante. Si el indo-británico adjudicaba el papel de tiranos a los cerdos, en la estabulada piel de toro parecen ser las ratas de cloaca las que controlan el trajín de los porcinos de un establo a otro. Entretenidos con abalorios, los ricos semovientes de tan fácil acondicionamiento son llevados de aquí para allá sin más oposición que la que los roedores dejan mostrar como prueba fehaciente de la libertad de expresión de los animales a su cargo. Taimadamente, sacan a relucir señuelos de poco o ningún valor a fin de entretener la ya de por sí escasa atención que la fauna doméstica presta a cuanto le atañe de forma vital pero desdeña y deja en manos ajenas. Los incautos siguen el engaño como el toro bravo la capa roja de su matador. Algunos incluso proponen aclamar al presentado como soberano del lugar (¡viva el... la...!) cada vez que el suelo treme con el saludable ejercicio de los lanzamientos y los traslados , las migajas alimentarias reciban o el aguachirle ingieran a la espera de la solución final de sus molestas causas. La distopía orwelliana se ha hecho realidad en España, pero se trata de una modalidad más sofisticada y de aspecto bonancible, pues la rebelión ha pasado a ser un cuento para dormir a pequeños y a mayores y un tema de comentario sin fundamento, de estudio fruslero o falso, para los animadores del cotarro o farsa.
dijous, 13 de setembre del 2018
El último libro de M. Vilas debe de ser la cartilla en la que está aprendiendo a leer mucha gente. Aunque nunca es tarde, es una lástima que quienes ahora se aplican al aprendizaje no hayan podido hacerlo antes para disfrutar de tantas y tantas y tantas obras memorables que legiones de autores han dejado escritas para disfrute general.
Si en España los ordenadores de la cosa pública tuvieran conciencia, España no sería España, ni la veríamos como lo que es, un abigarrado país las cuerdas de cuyas ataduras se deshilachan sin remedio. El ciudadano Willy Toledo, actor de no importe a estos efectos qué valía, fue sacado ayer de su casa por las fuerzas de orden público y llevado a comisaría para segurarse de que hoy declare ante el juez. Al parecer, Toledo había manifestado su intención de no comparecer ante el hombre que representará esta mañana a la administración de justicia española, lo que ha provocado la ira-sin-ira de ésta, o sea, la cautelar medida de detener al que dijo qué iba a hacer, que era no decir nada. ¿Y por qué quiere saber de él el juez? Porque Willy Toledo profirió un "me cago en dios" que ofendió mucho a una asociación española de catolicísimos abogados. El código penal, a fecha de hoy, mantiene algunos artículos que son propios de un remoto pasado, tan lejano que a los muy liberales legisladores se les ha ido pasando, década tras década, derogarlos. El togado del caso se acoge a la coherencia de su acción, pero se hace el sueco (aquí sí se atreve con las fronteras) con aquellos que a través de las redes sociales o ante los medios de comunicación audiovisuales injurian a diario a personas, confesiones distintas, creencias o asociaciones mil que no comulguen con los principios que este 'movimiento' que nos ocupa defiende a capa y espada. Si en España los ordenadores de carne y huevos (incluso huesos) no se rigieran con la rigidez de lo binario, verían en las entrañas de la diversidad el fundamento de la libertad y la convivencia. Pero no: o blanco o negro; o conmigo o contra mí. Como bien dice Toledo, si el modelo a imitar es el francés, prepárese la monarquía, pero también la superestructura. Fíjense éstas, mejor, en el propio modelo, el de 1931, y abandonen el predio entre el silencio, la gritería o lo que a cada cual le apetezca: las legitimidades no se heredan, aunque nuestro ordenamiento jurídico me desmienta.
P.S.: Willy Toledo es comunista y un conocido refractario en lo que a obediencias ciegas se refiere. Quizá este dato no sea baladí en lo dicho anteriormente.
LEER... OR... NO LEER
El último libro de M. Vilas debe de ser la cartilla en la que está aprendiendo a leer mucha gente. Aunque nunca es tarde, es una lástima que quienes ahora se aplican al aprendizaje no hayan podido hacerlo antes para gozar de tantas y tantas y tantas obras memorables que legiones de autores han dejado escritas para disfrute general.
dimecres, 12 de setembre del 2018
LO QUE PARECE NO SIEMPRE ES
"La tierra yace en el agua". Con tal pilar afirmativo empieza a construir Elizabeth Bishop "El mapa", poema que abre "Norte y sur", ópera prima de la vate norteamericana. Es una poética completa la que sustentan estas seis palabras, la definición precisa de un pensamiento. "Deja que el agua parezca sobre el no-ser aparente de la tierra", parece decirnos. Nada es lo que se presenta como realidad primera, y quizá única. Una mujer como Bishop, que hubo de sortear adversidades (sortearlas, sí, pues nunca es posible superarlas); una mujer obligada a ser muchas mujeres a la vez y en guerra permanente; una mujer que no se conformó con la condición mortal... mientras pudo; una mujer que ensanchó los límites de la mujer esencial a costa de la vida y para trágico bien de la poesía; una mujer nunca encinta de más mujer que su nacencia perpetua no podía desconocer que la soberbia del agua solo la sostiene la callada tierra, la discreta solidez de la abnegada y anegada tierra.
LECCIONES
Poetas hay provenientes de las tierras de las tres grandes religiones monoteístas que se dedican a demonizar a los dos tercios de las mismas y a sus seguidores. A capricho entablan justas con este o aquel, pero tras varias disputas resultan ser los rivales enemigos, y solo enemigos, de su fe. Con la victimaria mano de quien la suya perdió cuando víctima fue -en connubio con un pasado ajeno-, aherroja, azota y dicta o alaba versos de correligionarios desde ciertos bancos desde donde lanza el anatema contra toda macsura, incluso contra la palabra que baja desde el ambón o la que se encierra en el sagrario. La lectura acertada, la buena lectura que en ley nueva ordena, coloniza, a los refugiados sin refugio margina y obliga a aceptar que la letra "con sangre entra". "¡Alabado sea dios!", dicen unos para el bien propio y el mal ajeno. "¡Alabado sea dios!", dicen los otros con el mismo fundamento. "¡Alabados sean los que alaban!", digo yo, "y acabemos con esta defección tan poco humanal".
dimarts, 11 de setembre del 2018
ENTERRADORES
La tierra que sacan algunos poetas caprichosos no parece otra cosa que ceniza vieja. Son los mismos vates que lloran mares, en cuyos fondos depositan los cadáveres de inocentes sin tierra.
HÁBITOS
Togas y vestidos talares son hábitos en que se embuten hombres sin distinción alguna. No sé si orar con los códigos civil y militar en las manos o reurrir ante las altas magistraturas con la Biblia. Quizá me encomiende a algún enamorado de lo castrense, híbrida encarnación de lo uno y de lo otro.
dilluns, 10 de setembre del 2018
"BODAS DE SANGRE"
La otra noche me metí de lleno en la negra noche del teatro lorquiano. "Bodas de sangre" se desangraba en río en el corazón gótico de Barcelona, en medio de la selva de turistas, paseantes autóctonos, trileros, hombres y mujeres mercando sexo, droga, ladrones de soledades, ruidosos solitarios. Las mujeres de García Lorca, todas las mujeres que lo son incluso a su pesar, sacaban de dentro sus cuerpos profundos, el mujerío rotundo concentrado en cada una de ellas y que es la tierra donde arraiga "la oscura raíz de la sangre". Clara Segura empezó a llenar el escenario sin escena, el albero sin toro pero con caballo del ruedo sin fiesta pero con tragedia. Y fue clara y estuvo segura de decir, junto a sus compañeras, qué quiso decir el que escribió de la sangre y de las bodas trágicas que celebran en la tierra la ignorancia y el hambre de saber. Los hombres, los intérpretes de la blandura, blandos fueron, matices apenas de la negrura. Sin embargo, así está conformada la vida: del todo y la circundante nada, del centro y su escapador mensaje en los ribetes de la sempiterna noche. Ella dice, porque lo escribió Lorca antes, que "¡cuando las cosas llegan a los centros, no hay quien las arranque!" "Olé" no grité entonces, pero ahora lo grito en pasado que es futuro ya muerto desde entonces. "Olé" las mujeres de Lorca, que son las mujeres internas, paridoras de las horas muertas, del tiempo que saben antes de ser que dejará de ser en quienes menos se lo esperan. "Olé" las interpretadoras valientes, vigorosas de la sangre entendedora de revueltas pero claudicantes en la misma mata de la rebelión. "Olé", sin embargo, el aire que de sus pulmones a nuestras bocas llega sin oxígeno pero caliente y maternal, tierno y duro a la vez, para abrirse paso en la sima de los hombres hueros. "Olé" la noche, "olé" la sangre, "olé" la tormenta de nadie en río de sangre sin bodas, en sangre de bodas sin río, en bodas del río con las aguas de la sangre que en ningún mar desembocan. La otra noche pertenecí a la noche sin rasgarme las vestiduras. Quizá se me metió la tragedia entre las piernas en busca de un centro y espero que alguien me la arranque. Volveré a la sangre, sin velos, todas las noches del aire nuestro.
EL CIELO Y EL INFIERNO
Mañana el espacio aéreo de Barcelona estará "blindado" (de acuerdo con los eufemismos oficiales). Los responsables ¿esperan que no se bombardee la verdad o que la verdad no sea una bomba? ¿Caerá el cielo lentamente metamorfoseado en infierno o ascenderá la mierda de las cloacas a toda velocidad hasta formar pestilentes nubes de insania? Esperemos que las porras se tomen con chocolate.
MILANA
Recibimos ayer en casa a Milana, amiga de nuestra querida Arantza y de nuestro hijo Andreu. Milana, alta y morena, es una joven veinteañera de ojos grandes, mirada limpia y sonrisa franca. Milana no es catalana, viene de otro sitio; Milana no es española, viene de otro sitio; Milana no es de la Europa rica, viene de otro sitio. Milana es una inteligente, moderna y dulce mujer serbia, la historia reciente de cuya familia, su historia comprensible, comienza justo antes de su nacimiento, cuando sus padres ya habían sufrido el azote de la guerra en los Balcanes. ¿Milana es extranjera? No. Milana es de ningún sitio porque es de donde ella quiera; Milana es de todas partes; MIlana es suya; Milana es nuestra; Milana es del lugar donde el amor al prójimo no conoce referencias. Cada vez que conozco a una persona me intereso por su procedencia, por su extracción social, por su historia. Pero no lo hago por malsana curiosidad o pecar de indiscreto, sino por auténtico interés por lo desconocido, así como para comprobar que los hombres somos iguales vengamos de donde vengamos. ¿Qué es, entonces, lo que nos separa tantas veces a los unos de los otros? Sin duda, la falta de amor, la insuficiencia de los oídos y del resto de los sentidos para aprehender la vida. Cuando tengo ante mí a alguien que representa por sí mismo las vidas de sus ascendientes, el vestigio de lo que fue y es su nación, su continente, la existencia sustantiva; cuando constato que el accidente no puede ser categoría de nada; cuando me veo en los que me ven, después de quedar fascinado como quien enciende un potente foco en la más insondable de las oscuridades, pienso en que la diversidad tiene todos los matices de la unidad que no sabemos ver en su riqueza, sino en su excluyente soberbia. Solo hay que querer ver, disfrutar, compartir, aceptar en el beneficio lo que el Otro tiene de sí y de nosotros, y viceversa. Celebro, pues, la visita de Milana, haberla conocido, y el pellizco de nostalgia que ya me ha dejado para siempre. Milana es, otra vez, el símbolo de lo que qjuiero para los míos, o sea, para todos, pues lo que soy, lo que somos, no es otra cosa que lo que en comunidad vivimos, padecemos, sentimos. Milana se va a Serbia, pero ni ella podrá decir ya que no es de aquí, ni nosotros podremos afirmar que no somos de allí. Con MIlana se va nuestro corazón a nuesta casa, que es la suya, mientras le reservamos un espacio al suyo en la nuestra, que es la suya. Adiós, Milana, bienvenida para siempre.
dissabte, 8 de setembre del 2018
ALELUYA Y FIN DE SEMANA
Antes de despuntar el día, la pareja de los turbantes tiene ante sí a cuatro pares de ojos abiertos de par en par sobre sendas sonrisas de felicidad de fin de semana recién empezado. Con cara de aleluya, deseosos de iniciarse en los misterios de la gran fe, los nuevos discípulos abren sus bocas para dar forma a palabras sin aire. Cuando la pareja de los turbantes cruza una mirada de complicidad, las bocas empiezan a cantar. ¿Qué cantan? Aleluya, aleluya cantan, aleluya. Más de dos horas de aleluyas después, desproporcionadas todas las aficiones, significados y sentimientos en torno a las aleluyas del mundo pequeño y grande de cada iniciado, callan. ¡Aleluya, aleluya!, exclamo a voz en grito. "Aleluya, aleluya!", me devuelve la inmisericorde ventana, iniciadora del nuevo rito, que justo ahora empieza por el aleluya.
divendres, 7 de setembre del 2018
UN HOMBRE NO ES COMO OTRO HOMBRE
Con frecuencia escuchamos las quejas de pacientes a quienes sus médicos les han recomendado no fumar. Lejos de entender que su salud es algo personal, no compartible, y menos transferible, los tabaquistas objetan que el galeno también fuma, lo cual, a su parecer, neutraliza su autoridad. El pensamiento, sin embargo, es de corto recorrido y un solo sentido, pues cuando salen a los espacios públicos -esos que ahora son reclamados como aras civiles donde ejercer, no la convivencia, sino la ignorancia del prójimo- fuman y fuman sin poder controlar las emisiones de humo que cubren a sus conciudadanos como el semen de los peces machos fecunda en el agua los huevos depositados por las hembras (la diferencia, aquí, es que lo generado es un mal a quienes de forma pasiva acaban haciendo lo que ellos). Por no hablar también de los perros y gatos exonerando sus intestinos en la calle, los coches y camiones anteponiéndose a las personas, las terrazas de bares haciendo de la acera su estancia como quien de su capa hace un sayo... En fin, todos sabemos de actividades similares cuyas consecuencias afectan al conjunto de la sociedad. Lo que no acabamos de aceptar es que todo ha de poderse discutir, para lo que es necesario conocer, esto es, expresar el pormenor de las cuestiones sin atribuirles a ellas intención alguna, sino atendiendo a su naturaleza exclusivamente. Cuando los adjetivos acuden a la boca antes que los sustantivos, algo se ha trastocado previamente en el cerebro. Cuando el médico deposita flores sobre la tumba de un paciente entre las volutas de humo de su cigarrillo, más de un allegado al difunto maldecirá que el desafortunado no hiciera caso al facultativo, quien ahora, sin la bata blanca, se ve claramente que es un hombre como los demás.
dijous, 6 de setembre del 2018
¿QUIÉN?
¿Habrá un Codro entre nosotros que prepare el ardid al enemigo para bien de los que ama de veras? ¿Quién ocultará su credencial y sacrificará solo al hombre a fin de salvar a los otros, incluso a su representación más alta; o sea, el cuerpo y el alma de los suyos?
DEPORTE ACTUAL
Reescribir la historia, no estudiarla ni interpretarla. Eso sí, desde el sillón y con el aire acondicionado puesto. El rubor, claro, queda neutralizado. ¿Moral y ética? Que cada cual se las busque entre las piernas.
CATÓLICA ENTERA
Entre algunos de mis muy alejados y lejanos allegados se ha extendido la especie de que España es un país católico... ¡por cojones! Defienden la catolicidad de la patria a pesar de que no saben cómo son por dentro las iglesias e ignoran cualquier precepto, mandamiento u oración propios de la fe. Buena parte de tales adalides son , bien pederastas, bien maltratadores, y todos ellos putañeros y abusadores de toda suerte. No son maneras de referirme a ellos, son adjetivos que definen comportamientos habituales de estos "dentro-de la-ley" criminales. El perfil se completa con su marcada afinidad por las ideas ultramontanas: caudillistas del sanguinario ferrolano, joseeantonianos sin conocer las difíciles relaciones entre el falangista Primo de Rivera y Sáenz de Heredia y el marido de "la collares". Decía, pues, que entre esos familiares especiales cunde el sentido de la responsabilidad por la unidad confesional, o sea, por la preservación del catolicismo y el rechazo de las demás religiones que se profesan en Iberia, especialmente la musulmana. Por cierto, el "me cago en dios" lo tienen siempre en la boca, junto con las perlas del tenor de "puta", "guarra", "maricón", "marica de mierda", "maricona", "torillera-bollera", "moro", "moraco terrorista", "extranjero", "guiri", "oscuro", "negro", "negraco mantero", "¡rumano!", "rumano ladrón", "boliviano-peruano-ecuatoriano-ano-ano", "culibajo", "mujer", "mujer tenías que ser", y tantas cosas que me callo para mi bien.
LA SOLEDAD NO EXISTE, NI LA VIDA BREVE
Quizá la mayor demostración de soberbia humana es la que asegura que la unicidad de cada individuo es, no un microcosmos, sino el mismísimo cosmos. Si cada uno de nosotros es, los es por la virtud de quienes nos han precedido tanto como de quienes nos sucederán. Estamos pues no estamos; seremos pues antes otros fueron y después serán otros. La soledad no existe, ni la vida breve tampoco. Es necesario que nos sepamos, del todo, condición necesaria, pero no suficiente; eslabón, pero no cadena completa. Ya Platón lo planteaba de forma parecida en su "Banquete" por mediación de Diotima, la sabia de Mantisa, una "extranjera" para Sócrates, quien no dudó en aprovecharse de sus enseñanzas. Acerca del amor, por ejemplo, la mujer rectificó al hombre en su creencia de que es amor de lo bello, y le hizo ver que es el "amor de la generación y procreación en lo bello". Porque "la unión de hombre y mujer es, efectivamente, procreación y es una obra divina, pues la fecundidad y la reproducción es lo que de inmortal existe en el ser vivo, que es mortal".
(Los entrecomillados pertenecen a la traducción que del "Banquete", de Platón, realizara Marcos Martínez para Gredos.)
dimecres, 5 de setembre del 2018
LA POESÍA DE LA ANGUSTIA
El miedo -especialmente a la muerte- acaba con las imposturas, las voces ridículas y las metáforas.
EL TIEMPO
No tener tiempo para tener tiempo viene a ser, "chispa más o menos", que diría mi madre, no poder vivir "en vivo" la vida, sino en una especie de diferido, si algún día se dispone de tiempo. Lo que más me llama la atención de esta general carencia de tiempo para el tiempo es que malbaratamos precisamente el tiempo que nunca contamos con banalidades o, contrariamente, complicadas deposiciones de lo que ni sabemos ni en realidad nos interesa.
dimarts, 4 de setembre del 2018
ELLOS Y NOSOTROS
Lanzo un "ellos" y un "nosotros" con tan extraña fortuna que un inesperado efecto bumerán me los devuelve con inverso significado. Mi duda ahora consiste en saber si formo parte de los unos y los otros a la sazón o si soy una cosa y no la otra, bien al mismo tiempo, bien alternativamente. No sé dónde estoy o si en verdad estoy en dos lugares o miradas a la vez. Carezco de explicación machiniana para esta locura que me tortura. Si el "ser o no ser" es la disyuntiva por antonomasia no resuelta de las letras y el pensamiento desde Shakespeare, no lo es menos el "ser y no ser" del cual hizo sermón García Calvo el Sabio. Probaré de nuevo a lanzar lo dicho, pero sin mala intención; antes, sin embargo, me informaré acerca de la técnica más apropiada para aunar lo pensado y lo nombrado, o intentar acercar lo más posible significante y significado. O, si no hay más remedio, aceptar el imposible más estoica que espartanamente.
ELLOS Y NOSOTROS(II)
El ellos que somos nosotros apenas difiere del nosotros que son ellos. Me he chutado un poco de De Bono para legitimar mi locura. Aunque bien pensado, hay quien se "mete" un Bono a secas para estar y no estar en el caso de las comprensiones ilimitadas en apariencia. Para bono, De Bono, no el otro, el que de bono solo el nombre tiene.
divendres, 31 d’agost del 2018
LA COMEDIA
¿Tragedia, el respirar? Comedia dramatizada, más bien. ¿Qué quiere el que algo quiere? Tal vez solo saberlo. Pero en el ínterin la ignorancia es el lamento, ahora sí, trágico.
LA ESPADA DE MI VECINO
El vecino que se hace llamar Empédocles en realidad se apellida Damocles. No le gusta, sin embargo, que nadie se dirija a él con este nombre porque dice estar hasta la coronilla de la broma de la espada. "Odio las armas, ya sean de fuego o blancas", objeta, venga o no a colación. "Además, qué han de saber todos esos de la espada del tal Damocles", rubrica con enfado. Empédocles transfigurado, el reticente Damocles es un ciudadano dividido por dos amores: el que profesa a la ciencia, como llama a sus mediciones en la carpintería, y el que le arroba sin saber por qué cada vez que pide una copa del espiritoso tan delicioso que expenden en la bodega del barrio. El efecto balsámico de la bebida es inmediato, si bien la euforia subsiguiente se apodera de él sin solución de continuidad. Nando, el propietario de la vinatería, le da conversación para sacarle lo mejor de su pensamiento acerca de la espiritualidad y de la sensibilidad. "¿Está rico, eh?", le pregunta el comerciante cada tanto. Mientras le repone el espumoso, el señor Empédocles ya se deja llamar Damocles y flirtea con la punta de una espada que un envidioso tenía sobre la cabeza cuando... Pero el alcohol del cuarto de baño no pasa, de modo que cuando sale de darle curso por la taza del váter vuelve a ser Empédocles, o al menos más Empédocles que Damocles. Algunos parroquianos, a la vista del juego que da la dualidad del vecino, han pensado en comprarle una espada de verdad; pero no se crea que por pura munificencia, sino para utilizarlo en sus porfías y apuestas interesadas, como sucediera con aquel afamado pulpo "Paul".
dijous, 30 d’agost del 2018
LA INTIMIDAD
Esta mañana he vomitado en soledad, sin amparo, mientras el cantautor del pasado revivido me traía los versos del poeta oriolano. "Sin calor de nadie y sin consuelo", pues, iba del ordenador a la taza del váter, o, si lo prefieren, de mis pensamientos al inodoro. Anoche cené poco, frugalmente; no recuerdo ninguno de los sueños que con toda seguridad, al decir de los expertos, habré tenido; me fui bien leído a la cama, donde una bella durmiente no me esperaba, pero se constituía en frontera con el reino de las almas en pena; dejé de oír los ladridos elegíacos de Indalecio María antes de lo habitual. Todo parecía converger en un descenso suave a la benigna muerte diaria, a la probatura con la boca-muerte chica que queremos impostura de bravucón en prácticas y que suena con falsete de lampiño arrepentido. Sin embargo, el alba me trajo una rebelión interna, un tormentoso despertar antes de tiempo. Tras las primeras acometidas de la insurgente caverna íntima, pensé en no respirar, no fuera caso que la causa del mal estuviera en el aire, en el ambiente ralo. Así lo hice, pero no más allá de unos segundos, en que juzgué que era peor el remedio que la enfermedad; de modo que volví el ser al ser y en cuanto me fue posible volver a pensar pensé. Resolví al cabo de las ramblas matutinas que algún orificio del cuerpo debía obturar, sin por ello descuidar el desembalse a que la súbita crecida me obligaba. ¿Será el fuero interno incompatible con el ruido de la calle?, me pregunté entonces. Probemos para saber, me respondí antes de taparme los oídos. Desde que no oigo nada, en secano vivo, y sin aflicción, pero demasiado cerca de mí mismo. Creo que volveré a la desarmonía ambiental, y que sea lo que dios quiera, que no será poco, y más ahora que ya no está en el cielo y es, aunque muy popular, un vulgar ciudadano más.
dimecres, 29 d’agost del 2018
DERROTA Y EXPLORACIÓN
Hacer complejo el discurso, no complicado; rico en materiales, abonado con la argamasa de múltiples ideas sencillas y claras. Lograr la continuidad de la línea del pensamiento con la discontinuidad de los puntos de vista. Hacer flexible la pétrea oposición del prejuicio; fijar en el centro los extremos fugitivos, descubrir la cercanía de la lejanía. Antes de hablar, recordar el significado de las palabras. Pensar no desde el mirador, sino desde el vértigo de la mirada que sin buscar encuentra nada. Ahondar en la densa nada. Hacer complejo el descubrimiento.
¿MANOS EN LA SOMBRA O MANOS A LA OBRA?
Ni el toro por los cuernos ni el rábano por las hojas ni las cosas por el principio. La dilación impregna la vida política, si acaso interrumpida por accesos de erráticas urgencias que todo lo importante matan. Las equivocaciones ¿son o no son para el verano, como las bicicletas? Y las rectificaciones, ¿en algún invierno frío podrán conservarse para su reparto equitativo? "De minimis non curat praetor", parece decir hasta el último de los hombrecillos infelices. Escuela de mastuerzos nunca tuvo una ratio más elevada de homúnculos aprendices como la que hoy hay instalada en esta sociedad de buhoneros. Las manos, ni en la sombra. Las luces, sin bohemia engañadora, en la soberbia alumbran la miseria.
EL IMPERIO ÁRABE DE PERICO
En estos días se disputa la 'Vuelta ciclista a España'. TVE, como es habitual en los últimos años, cuenta entre sus comentaristas con el exciclista Perico Delgado. Si como deportista fue laureado y caía bien a todo el mundo, como especialista deportivo hemos agradecido que un entendido en la materia nos enseñe a ver, algo poco habitual en este endemoniado patio de Monipodio en que los ignorantes osados hablan de cualquier materia sin estar avezados. Sin embargo, la confianza, y no la curiosidad, mata al gato. Delgado, acostumbrado a la mirada de la cámara y, sobre todo, ensoberbecido por el respaldo incondicional de la audiencia, se atreve a elucubrar en temas que desconoce sin que parezca importarle lo más mínimo. Hablar sobre lo que no se sabe es, además de ridículo, una falta de respeto a quien escucha y a quienes sí saben y nadie les consulta. Si cualquier desavisado pretendiese dar lecciones sobre cómo atacar un puerto o cualquier aspecto del ciclismo, él juzgaría la intromisión con severidad. Ayer, mientras la "serpiente multicolor" atravesaba la ciudad granadina de Santa Fe (por cierto, la palabra monosílaba 'Fe' la escribían con tilde), Perico no sabía cómo referirse al reino nazarí de Boabdil el Chico. Tras varios intentos, acabó por denominar "imperio árabe" al que fuera último Emirato o Sultanato de Granada. Delgado lo dijo como quien acepta "pulpo como animal de compañía" y esbozando una sonrisilla entre burlona y resignada a la evidencia de la incultura y falta de discreción demostradas. Ay, cuán extemporánea resulta siempre la combinación del desconocimiento y la seguridad que da la conciencia de pertenencia a una sociedad y una cultura pretendidamente superiores. El ciclista Perico valía un imperio, el mismo que ahora busca, sin éxito, en el cajón de sastre de su cultura y de la incuria.
dimarts, 28 d’agost del 2018
EL FÚTBOL SIN FÚTBOL
En el país de mi infancia, los niños no practicábamos ningún deporte. Estábamos en la calle, corríamos, saltábamos, gritábamos, nos peleábamos entre comida y comida o desde la salida del colegio y hasta la hora de la cena o del sueño, si no había pausa para el alimento. De los mil juegos con sus correspondientes cancioncillas y puestas en escena, que nos venían de antiguo, quizá el más popular era el del fútbol, las imágenes de cuyas figuras coleccionábamos en cromos. Pero el fútbol, en verdad, y aunque no lo supiéramos entonces, era, más que el entretenimiento de los pobres de solemnidad que lo practicábamos, una actividad creativa que desarrollaba la imaginación y nos introducía en el lenguaje científico sin apercibirnos. La calle, que carecía de coches, o por la que a lo sumo pasaba uno semanal o quincenalmente como las diligencias en las películas del Oeste, ofrecía un escenario adecuado a las necesidades de los niños futbolistas. No necesitábamos más que querer ver para contar con porterías, líneas delimitadoraas del campo y el árbitro coral que a la sazón éramos los jugadores. No estábamos de acuerdo en nada, ni en lo accesorio, como sucede ahora en la vida. Sin embargo, acabábamos consesuando las certezas a sabiendas de que el porvenir del partido dependía de ello: si siempre ganaban los mismos, por ley o por la fuerza, la suerte del juego estaba echada. ¿Quién podía negar más de las tres cristianas veces que una pelota no había entrado cuando se veía con toda claridad que era un golazo por la escuadra? Porque, ¿qué era "alto" o "fuera" o "dentro"? ¿Qué era lo que era y lo que no era? Los partidos tenían muchos atractivos al iniciarse y menos al desarrollarse. Los más pequeños o débiles o poco avezados, incluso los desinteresados desde el principio, iban abandonando el terreno de juego, unos anunciándolo, otros simplemente desapareciendo sin que nadie lo advirtiera. El fútbol empezaba con el día y con él acababa, y en las pausas discurría la vida por los márgenes de la calle y por las casas. El fútbol estaba en el aire, era el aire, se respiraba en la calle, era invisible, habitual, ineludible, modificable, terrible, amable. El fútbol era el único pan compartible y multiplicable de la cristiandad lega. Después llegó el deporte, pero jamás hemos vuelto a saber del fútbol.
LA FOTOGRAFÍA Y EL MOVIMIENTO
Veo casi por sorpresa a mi amigo Carlos-Esteban en una fotografía. Digo que es él porque así lo asegura, pero en verdad está tan camuflado que no parece él. La instantánea fue tomada en el Naranjo de Bulnes (Asturias), adonde había ido a parar con unos amigos suyos avezados en la escalada. Inevitablemente, pensé en César Pérez de Tudela, un reconocido alpinista español que a principios de los años 70' se hizo muy popular a través de TVE (Pérez de Tudela había coronado cuatro veces el Naranjo y previamente en dos ocasiones había llegado en solitario a la cima del Aconcagua). Durante el tardofranquismo, el Movimiento fomentaba la aparición de personajes singulares en la única televisión del Estado a fin de consolidar la idea errática de que España era "diferente" al resto del mundo, única en su especie. De acuerdo con un refrán, lo que no iba en lágrimas iba en suspiros; o dicho de otra manera, eso de la democracia y las libertades eran sofisticaciones de la Europa de los melenas, las baterías y la mantequilla a gogó. En España todo se lograba por la fuerza del genio: el más veloz de los motociclistas del mundo (Ángel Nieto), el más fino tenista (Manolo Santana) o el golfista con el mejor swing (Severiano Ballesteros) surgían sin la necesidad de gastar un céntimo en circuitos, pistas de tenis o campos de golf. El talento era cosa española. Junto a estos deportistas de asombrosa e insólita maestría, la televisión franquista emitía concursos en los que mostrar las excelencias de sencillos españoles de a pie herederos del genio patrio, que de forma natural personificaban "la mamá del millón", "el hombre de los pájaros"... Y las nuevas generaciones prometían un futuro más exitoso, si cabe. Así, por doquier aparecían niños prodigio, casi siempre en el mundo de la canción española y la escena, claro, como Pablito Calvo, Marisol, Joselito o Rocío Dúrcal. El paternalismo de la autarquía (ya en irreversible proceso de apertura al exterior) y la ranciedad de las autoridades se mezclaban sórdidamente con el ruido que despedían las alcantarillas, en cuyo interior iban creciendo a la par la democracia y su corrección represiva como los champiñones en las minas. Si el mayo del 68' fue un episodio violento propiciado por el libertinaje europeo, una demostración de los peligros de la libertad, la carrera espacial, y la llegada a la luna particularmente, no pasaba de ser una prueba de que el sol era propiedad exclusiva de la católica España y los desolados y pobres extranjeros debían conformarse con salirse de los límites del planeta en busca de lo que finalmente no encontraron en la soledad del satélite de la Tierra. España era España. La tautología era el elogio por excelencia, por su excelencia el... Así que al ver a Carlos-Esteban en tan solazada actitud he pensado en que lo único que no ha cambiado en esta historia es la presencia del pico asturiano, siempre a la espera de merodeadores cejudos, lampiños, severos, risueños; hombres desafiadores, en cualquier caso, dispuestos a llevar vida a un cielo exánime o en exceso roncero.
dilluns, 27 d’agost del 2018
EL NOVIO DE LA MUERTE
Hoy me he encontrado en la calle con el novio de la muerte. Ma ha dicho que se va a casar, pero no con su novia de siempre, no, sino con una moza del pueblo vecino. Cuando le iba a preguntar qué había pasado, "son cosas que pasan", se ha apresurado a decir, y ha añadido que "Ella no tiene espera, aunque parezca lo contrario". No sé yo si este hombre se lo ha pensado bien, porque tener a la muerte de tu parte es una gran cosa. "Eh, no es lo que estás pensando", me suelta como si supiera... "Tienes que escuchar más a Machín", ha rematado de forma algo enigmática. Quizá tenga razón, este abnegado soldado del amor fatal. Pero yo no dejo de preguntarme, como el cantante cubano, cómo se puede querer a dos mujeres a la vez y no estar loco o, en este caso, muerto al menos por un lado.
LA SOLEDAD DEL APRESADOR
El apresador está triste, no tiene quien le defienda. Sus amigos no lo son tanto, sino interesados voceadores de otras causas para las que la tranquilidad del apresador es, sin embargo, imprescindible. Ay, una lágrima permanece en la arena desde que la llora el apresador. Él quiere, como "manos limpias", manos libres para ordenar prisiones sin ser juzgado, sin ser removido y hasta sin ser visto. Él quiere poder querer y que los demás, si quieren, no puedan. Ay, apresador que apresas, como aquel pintor que pintaba iglesias; nunca te acordaste de apresar a uno de los vuestros. ¿Por qué desprecias la razón ajena cuando ordenas perseguir a los que no constan en tu agenda de amistades? Apresador, sabe que no estás solo, a pesar de todo, están contigo todos los que por ti a la sazón solos están. Islas y más islas de soledad, apresador: ¿qué archipiélago quieres crear?
diumenge, 26 d’agost del 2018
EL PAPA FUTBOLERO
Jorge Bergoglio no es un hombre cualquiera, es Papa de Roma, o sea, un mal individuo. Si fuera un buen tipo, no sería Papa, ni se declararía seguidor de nadie. Si fuera un hombre de bien estaría cerca del más perdido de los hombres. Al Papa le gusta el fútbol, la buena vida y el llanto aderezado desde el balcón del gran misántropo. El Papa Francisco miente como miente su nombre de guerra, pues no es otra cosa el "Francisco" de sangre que se levanta sobre el Jorge de nadie que abandonó al mismo tiempo que perdió el amor al prójimo. Jorge Bergoglio no es ni siquiera un Dimas de pega, y menos un Barrabás de pacotilla. Bergoglio es un Papa que pudo no haberlo sido y podría hoy liderar la bonhomía de los hombres sin apodo. Pero no, Jorge no es de tan sencilla condición. ¡Ay, del Cristo y su memoria entorpecedora!
dissabte, 25 d’agost del 2018
EXHUMAR LOS RESTOS DEL DICTADOR FRANCO E INHUMAR EL MAL DE AMORES DE SUS IDÓLATRAS
De un asesino muerto cabe desear que solo quede viva la memoria de su crimen nefando e imperdonable.
dimecres, 22 d’agost del 2018
EL PALO Y LA VELA
Cuando era niño, algunos de mis mayores solían repetir que "con la capa de los gitanos se tapan los castellanos". No sabía lo que quería decir, de modo que apenas lo oía dejaba de pensar en esas cosas tan raras que dicen los padres, los tíos, los vecinos. Hoy sí sé cuál es la enseñanza que encierra el dicho. Lamentablemente, los tiempos no han cambiado para mejor: la mierda sigue siendo mierda, pero ahora se dispensa mezclada con la comida o como relleno de los brillantes objetos con que nos dirige el capitalismo. Sí, nuestras dobleces, debilidades y torpezas, además de maldades y ruindades de toda laya, se las atribuimos a quienes desde siempre han arrostrado una fama negativa y generalmente inmerecida. Los gitanos siempre fueron mal vistos en la sociedad de los descendientes de Pelayo, en el mundo de los 'payos'. Puesto que los falsos 'egiptanos' representaban una organización social paralela a la castellana, que era la única reconocida como proba y admisible; dado que no atendían a las costumbres ni a las leyes ordinarias, sino a las de su sangre; pues su piel era más oscura que la de los nativos y la lengua en que hablaban pasaba por jerigonza, incluso por imposible germanía, a la luz de la falta de correspondencia; no pudiendo deducir de ellos rendimiento económico alguno; careciendo de valedores que los amparasen de tropelías y arbitrarias imputaciones, fueron enviados a la marginalidad y convertidos en la gran lavadora de la suciedad oficial. ¿Quiénes podían practicar el crimen, pervertir el buen orden, las costumbres sanas, la moral recta, sino los gitanos y solo ellos? Pues bien, hoy la práctica de la calumnia es habitual entre nosotros. Partidos, los llamados "colectivos", grupos de presión, de opinión, de formación, gremios, afines por cualquier situación, condición u orientación ideológica, sexual, individuos presas de insanias propias o inducidas constituyen un totum revolutum del que solo es posible salir entrando en el interior de cada cual y suspendiéndose en el silencio primordial de que está conformada nuestra naturaleza. El palo y la vela andan buscando sentido: el fuego no tiene quien lo entienda y no sabe si prender en la peana o en el pabilo para la ofrenda.
dimarts, 21 d’agost del 2018
SOBRE LA POESIA
"Quan és més important saber que entendre, quan 'El triomf és cordar-se la sabata', poc hi té a fer la poesia d'encefalograma pla. Potser sí que els mots no ens necessiten, però nosaltres necessitem els mots per respirar-los, per respirar-nos, per obtenir l'oxigen, el substrat del foc, de la foguera, de la llum. Per què sino, sempre a les fosques, com podríem escandir les nostres mil i una morts?"
(Fragment final del pròleg d'Eduard Sanahuja Yll al poemari "Era", de Jaume C. Pons Alorda.
LA FIESTA DEL CORDERO
Hoy celebran los musulmanes la llamada Fiesta del Cordero. En la persiana de la carnicería "Alhambra", un trozo de papel anuncia que hasta las cinco de la tarde no se abrirá el negocio, por lo que sus propietarios piden disculpas. Mis amigos Mourad, Issa y Mohammed han salido en sendos coches junto con sus familias al completo rumbo a la mezquita. Nos hemos saludado con afecto y he recibido como un regalo sus sonrisas de felicidad por el día que esperan disfrutar. No importa que yo no sea creyente de ninguna religión porque soy un enamorado de la libertad ajena y respeto hasta sus últimas consecuencias el pensamiento de mis semejantes, por más errático que lo considere -como probablemente suceda al contrario. Hace unos días, uno de mis amigos me decía que la fiesta ya no es lo que era, que las gentes ya no se reúnen mayoritariamente a comer, sino que un número importante de "paisanos" toma la parte de carne que le corresponde y se va a su casa. Se trata del mismo mal que aqueja a las demás culturas y a los practicantes de otras religiones: los hombres en sociedad son como espermatozoides, corredores solitarios en pos de la meta o la muerte. No hay diferencias cualitativas entre los miembros de la especie humana; solo las superficialidades nos distinguen, y eso en lo tocante a los colores con que aderezaremos banderas y señalaremos sobre el papel el ámbito de nuestras obediencias. Hoy puede ser un buen día para la lectura de "Temor y temblor", de Kierkegaard. Hoy puede ser un buen día para interpretar todos los papeles de la obra, para ver de cerca la tragedia que nunca llega y el drama que no cesa de acercarse a ella. Mientras tanto, compartamos el cordero y la alegría: no supone ningún sacrificio añadido.
LA DISTANTE PROXIMIDAD
Acabo de cruzarme en la calle con un político del pueblo que no ha mucho era parlamentario. El hombre, de aspecto valleinclanesco, debía de ir ensimismado, pues, a pesar de que casi nos hemos rozado, ni se ha inmutado. Aunque llevaba gafas de sol -por llamarlas al modo clásico, ya que ahora no se usan para defenderse de los rayos del astro-, podía reconocerme sin problemas, dado que me toco con un feísimo sombrero cada vez que salgo a la calle, y desde luego cuando voy semanalmente al negocio familiar que regenta su mujer, y donde él suele cumplir un rato, si bien dormitando. El hombre puede reconocerme incluso por la espalda, como quiere el mal chiste que le pasara a Quevedo. Sin embargo, con la cabeza ligeramente inclinada, el político avanzaba por la acera sin apartarse un ápice de la línea recta imaginaria que le llevaba a su exilio interior tanto como disuadía a los demás viandantes de importunarle con cualquier excusa. En los últimas semanas, he podido comprobar cómo hasta tres políticos de muy diferente perfil ideológico se apartaban de los ciudadanos como quien huye de la peste. Se trataba de sendos ejemplos de representantes políticos locales que ya habían gustado las mieles de la política en circunscripciones más amplias. Lo más llamativo, sin embargo, es que los tres han abrazado el corporativismo como nunca lo habían hecho mientras representaban el paripé de sus discusiones contradictorias. En común también tienen que el anticapitalismo, el socialismo y el neoliberalismo que dicen defender sus respectivos partidos, a la hora de la verdad se parecen los unos a los otros como hermanos gemelos. Creo que a estos vividores de la política ahora les llaman, como a los alimentos, "de proximidad". Por cierto, alguien me ha soplado al oído que los tres esforzados partidarios... de lo suyo han coincidido, oh casualidad, en un crucero por las muy frías aguas de los mares del Norte.
dilluns, 20 d’agost del 2018
EL AUTÓGRAFO
Tengo sobre la mesa un poemario cuyo autor dedicó a alguien, probablemente al finalizar un acto de presentación del libro. El bolígrafo de tinta negra bosqueja una flor antes de la frase con que el poeta quiere mostrar su amplia visión de la vida. Al final, dos palabras ilegibles, aunque deducibles, buscan la complicidad del dedicado con el poeta, quien sabe que, ya en la calle, y hasta el fin de los días, será nadie en la consideración del otro, como lo demuestra que el ejemplar esté hoy en mis manos y no en las de aquél. El autógrafo que nombra a otro me recuerda que es nada todo y que quienes se afanan por explicar el todo no son nada tampoco. ¿La generalización del tatuaje en la actualidad tiene que ver con el miedo, no a la soledad, sino a acabar en tierra de nadie?
DIALOGAR COMO EN CASA
Mucho se habla hoy sobre dialogar, pero solo referido a la política. Sin embargo, la herramienta de la discusión, si alguna vez existió, ha desaparecido tiempo ha de los salones familiares, las aulas universitarias o los foros públicos, y ni que decir tiene de la calle, como instrumento para el entendimiento e incluso la querencia, siempre a través del conocimiento. Aquí o allá, con esta o aquella excusas, en vez de ajustar justamos ad infinitum, bizantinamente además, por cualquier insignificancia, pero también por lo que consideramos más enjundioso. Claro está que eso sucede desde el mismo momento en que hemos desatendido la curiosidad por saber y, en consecuencia, desde que nada nuevo llevamos a nuestra imaginación ni experimentamos con los materiales de la vida, sino que los arruinamos desaprovechándolos o ignorándolos. Nuestra relación con lo que nos rodea no puede ser unidireccional: no dominamos el entorno, aunque lo creamos los soberbios hombres. Pero mucho menos dominamos a nuestros semejantes, aunque les pongamos prisiones o los condenemos a la muerte, porque al final necesitamos del prójimo, de su aparente debilidad, de su simpleza. Si el encuentro del hombre con la naturaleza ha sido una sucesión de avances y retrocesos por ambas partes, ¿cómo no ha de serlo el diálogo entre iguales? Si la humanidad es el resultado de un acuerdo entre fuerzas desiguales, ¿por qué ha de ser una excepción la renovación diaria de ese espíritu? Para dialogar es necesario estar dispuestos a ceder: esta es la condición sine qua non. Quien quiera llevar a buen puerto un proyecto, poner en común una idea, hacer partícipes a los demás de un bien propio, ha de esperar que otros, los otros, a veces objeten, sugieran y hasta rechacen o sustituyan. Si sacrificamos la concordia al disparatado sentido común o a la loca razón, solo alimentaremos las asechanzas y las taimadas artes que cada sentido común y cada razón defecan en el campo de batalla en que hemos convertido la existencia. Dialogar, sí, es ceder. Como dar paso es facilitar el tránsito, o reordenar el turno en las colas de donde fuere es crear un concierto benéfico. Dialogar, sí, es ceder. Empecemos por practicar en casa, donde acostumbran a librarse las más sordas contiendas y a sufrirse las mayores traiciones, muchas veces ocultas tras subterfugios trasnochados y de un rancio romanticismo y casi siempre machista.
POETAS/ PROFETAS
Los poetas huyen siempre. Tender la mirada sobre las cosas, reparar en su ser, no es sino tomar alimento y aliento para seguir un camino que ni les pertenece ni del que quieren saber más de lo necesario. Porque tampoco es importante el camino; caminar es lo que importa, aunque sea sobre sus propios pasos. Los poetas inventan los pasos, porque no hay huida sin pasos. Los poetas son temblor, pasos desmedidos; todos los poetas son un salto único al duro suelo que cada abismo lleva anejo. Los poetas huyen siempre a su abismo, se dan con su suelo, se destruyen por sí mismos y se levantan por sí mismos también. Los poetas son poetas y nada más: huyen y nada más. Son poetas los que huyen en todo momento. Llamadlos así siempre: huidores, poetas, profetas.
diumenge, 19 d’agost del 2018
DIÁLOGO DE BESUGOS
- Eso no es así porque yo no lo veo así.
- El mundo consiste en tu gran "tú" y en un diminuto "todo lo demás".
- Yo no lo veo así.
- Yo tampoco. No sé los "demás" que hay en los otros.
PESO Y CONTRAPESO
Sabe el amor lo que le cargo a las espaldas. No sabe, sin embargo, que es ese peso el que le impide seguir el ritmo de los que, ligeros de responsabilidades, avanzan cada vez más deprisa en pos de sí mismos y del abalorio inalcanzable de la posteridad.
INTERIORIDADES PARALELAS
Regresaba a toda prisa de mí mismo cuando "¡oh, qué asco!" oigo exclamarse a un hombre frente al escaparate de una carnicería. La curiosidad, que todo lo puede, me aparta del camino que rectamente llevaba de vuelta a mi ser y me asomo al aparador. Entre las piezas de carne de ternera y cordero, entre los pollos desplumados y los conejos desollados, una enorme cabeza de cerdo parece escrutar la calle, el paso de los viandantes, su animal albedrío. Le pregunto al tipo si no había visto nunca una cabeza en esas condiciones. La mira de hito en hito, razón por la cual no puedo verle la cara directamente, pero sí a través de la cristalera. Pasan unos segundos, me ignora, o eso creo. Un "¡bah!" está a punto de llegarme a la boca abierta en el momento en que responde que las enormes orejas del porcino son las que él había soñado para sí como quien piensa en un diseño original de pabellón auditivo. "Ah, oír, oír", casi le canto a sus pequeños oídos. En jornada comicial como la de hoy, le busco los ojos de nuevo y con una media sonrisa le insto: "¡vamos, vamos, la patria espera!" No me oye, o lo afecta, así que vuelvo, pero en francés: "¡allons-y!" El quídam insiste: "¡oh, qué asco, qué asco!"
dissabte, 18 d’agost del 2018
SENCILLA Y LIBRE
Ríe mi madre cuando le cuento el cuento de los cuentos chinos de la sabiduría. Se arrellana en las arrugas que se le desbordan como olas de carne anunciadoras de un mar profundo y temible cuyo fondo ya intuye. Incluso puedo deducir que se esponja cuando se libera de la responsabilidad de la muerte, porque afecta solemnidad y mientras se señala la piel silabea: "¿es-to-qué-es?" Nada sé decirle, sino que el miedo hace ladrar a los perros y hablar a los hombres, que hasta se atreven a escribir y dejar mayor constancia de su ignorancia. Ella mira ahora indiferente las pilas de libros que flanquean mi portátil y añade: "¡ay, hijo, ay!", antes de volver a dormitar. Solo me quedo en su compañía, pero atento a la duermevela reveladora y rebelde a su manera.
divendres, 17 d’agost del 2018
LA REBUSCA
He rebuscado en la noche como quien lo hace en el interior de un bolso. No sé qué buscaba, sin embargo. La negrura es el todo, que es mucho más que la nada, pensaba. Pero en el todo no está lo que quiero, sino en el margen de mis ansias o en el desperdicio de lo que tengo y no aprovecho. La noche no ofrece sino la posibilidad de no verse para verse con claridad de otra manera. Terrible, terrible es la noche, señor Keats; escalofriante y basta, señor Fitzgerald. La noche es un yo que daña y finge y gime y devasta el centro mientras fulguran negros horizontes, pero visibles, en el extremo de la fuga creadora y arrojada. La noche es un escanciador de sueños con 'aggiornamento' decidido en la mitad de la nada con todo el pavor al helor de la mañana.
LOS MARMÓREOS
Lo que se rompe entre las gentes a diario y en cualquier circunstancia no se ve, se siente, y no es posible borrarlo como un trazo equivocado sobre el papel. Nada puede con la íntima verdad de cada hombre, que no es otra que la consecución de su contento.
LA GENERADORA SOBERBIA
Es propio de soberbios hacer del defecto virtud en cabeza propia y viceversa en la ajena. El poder generador de la soberbia necesita sembrar semillas de serviles en las tierras de los espíritus libres.
dijous, 16 d’agost del 2018
JAEZ DEL QUE MIRA Y JUZGA
Están los guardianes de la sociedad acechando tras las pantallas de los ordenadores. Nada les hiere más que el pensador libre, quien, si ingenia es un fatuo osado, y si remeda es un esclavo o un hombre desangelado aquejado de imbecilidad. Mientras eso piensan nuestros custodios, pasan por alto que hombres son y somos, y que, como dijo nuestro admirado Blas de Otero, con serlo, "con ser hombres os [nos] basta".
SABER
Se exprime los sesos frente a la piedra. "Soy un genio", se dice, o "¡qué ingenio y saber los tuyos!", se deja decir. Cuando regresa a su casa, por fin, piensa: "la cosa, en su mudez y simpleza, ninguna elucubración ingenia y está de mí tan lejos como yo de su conocimiento".
EL HOMBRE DEL TIEMPO
Durante el sueño, he tenido que salir al paso de las imprecaciones de un hombre inteligente que había enloquecido sin darse cuenta y con la percepción de que la insania se había propagado entre sus desavisados semejantes. No he podido persuadirle de que, a pesar de la enorme fuerza que ejercen los poderes fácticos, los ciudadanos no son todos unos seres desvalidos e inermes carentes de voluntad y opinión a los que se maneja como a los títeres. El hombre inteligente y disgustado echaba mano de un argumentario impropio de un hombre de su talante, además de reiterativo y anclado en un pasado que, afortunadamente, no volverá. En tales trances suelo preguntarme qué mueve a un hombre inteligente a querer seguir entre los incautos, pues ni es su gusto convivir con ellos, ni aprecia, sino con disgusto, su torpe conducirse. Se trata, en definitiva, de la consideración del prójimo como público: "si me lisonjea y obedece, bueno es; si me ignora adrede o me desconoce, al paredón del propio parecer lo llevo". Corifeo de coreutas disciplinados, protagoniza una tragedia en que el muerto es él, pero antes de lo deseado. No es un hombre de su tiempo, sino del tiempo. Cuando vuelva a soñar... ¿Quién? Cuando en un sueño nos volvamos a encontrar, me presentaré como su más sumiso... criticador.
CALDERILLA
Mantener el elogio en la enemistad es más difícil que reprobar en la amistad, porque ésta es más frágil que aquélla.
EL PRODIGIO DE INDALECIO MARÍA
Parece que Indalecio María, después de leer algunos libros de Jung, cuya obra ahora prefiere a la de Pávlov, ha decidido hacerse con las riendas de la cordura en la casa de su ama.Hace varios días que su conducta no obedece a los patrones esperados por todos. Aunque ahora parece servicial, en realidad Indalecio María ha decidido dejar de martirizar a la comunidad con sus ladridos groseros cada vez que su dueña se va a comprar al súper de la esquina, ése que ha acabado con el pequeño comercio del pueblo. El junguiano calla ladinamente para que Laurita, la propietaria de sus huesos, no le oiga desde la gran superficie. La ausencia de ruido nos tiene desconcertados a los vecinos, que no sabemos a quién increpar ni con quién desfogar nuestras frustraciones. Hay silencios de doble filo, como el de Indalecio María. ¿Pero por qué digo que el perro ha dado el paso a un estado superior del cánido a través de la sensatez? El superperro, que a escondidas había leído el Zaratustra, de Nietzsche, creyó que en su animal e irracional caso, la metamorfosis sería un prodigio que, lejos de alimentar su soberbia, ayudaría a la discapacitada de su compañera y directora de piso a resolver sus problemas de afectividad capitalista, si es que eso existe. Así, el sentido de la propiedad le desaparecería como por ensalmo y de la liberación se derivaría una generosa distribución de los bienes y la instauración de una bonhomía inaudita hasta entonces. No sabemos si lo de Indalecio María durará o será flor de un día. Pero mientras tanto, damos albricias por el nacimiento de la filosofía, que, si no se transforma en tragedia, esperamos que nos divierta como una comedia.
dimecres, 15 d’agost del 2018
ENDEREZAMIENTO
Si al despertar cada mañana esperas ser otro o que los otros a su vez lo sean también, mejor intenta dormir de alguna manera, porque ni la pasada noche puede acudir a cambiar el curso del desnortado río para el que no hay desembocadura en el horizonte.
dimarts, 14 d’agost del 2018
CIRCULAR
Iba a despuntar el día cuando/ he salido a la calle en busca/ de algo que aún no sabía qué era,/ pero cuya falta me desazonaba/ en extremo. Ni un gato, ni el canto/ de la tórtola que se esconde en el sueño,/ ni siquiera el molesto camión de la/ basura: las señales de la vida/ las llevaba yo todas resumidas/ en una angustia que, ahora lo veo/ claro, no era más que soledad./ ¿Pero es posible despertar ya en soledad?/ ¿Desierto está nuestro interior?/ ¿No es posible vivir como quien/ ha de crear la forma del paso/ primordial? Si no entendemos la muerte/ como el estado al que nos dirigimos,/ ¿somos ya muerte en carne viva que abjura/ del amor propio y hasta del amor/ al prójimo por ser éste el retrato/ que quisiéramos ver hecho añicos?/ El círculo que recorremos carece/ de regresos: no es posible volver/ al lugar ordenado para la/ partida permanente. Nadie está donde/ quieres, ni eres tú quien llena la calle/ de sentido. Despunta el día,/ en efecto, tal un parto en la/ altamar. Será y serás solo lo/ que se vea y veas; serás solo/ cuando aprendas a ver y a oír y a estar.
diumenge, 12 d’agost del 2018
IMAGINAR ¿Y NO ECHAR GOTA?
"...imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida."
(Párrafo 19 de la parte I de "Investigaciones filosóficas", de Wittgenstein.)
dijous, 9 d’agost del 2018
DE LA OFTALMOLOGÍA Y LA RABIA
"Dióscoro Galindo no era masón, pero para Arenas sucedía que rojos, masones, republicanos, maricones y comunistas eran la misma cosa, y los maestros de la escuela pública, o casi todos, también."
(Fragmento del capítulo 97 de "Granada. 1936", novela de Manuel Ayllón cuya tesis acerca de la muerte de García Lorca y otras cuestiones de indudable enjundia le ha valido su descatalogamiento solo tres años después de haberse editado.)
¿EN LA INTEMPERIE?
Le oía fantasear, ensoberbecerse con sus invenciones. Hasta ese lugar que levantaba con sus palabras no era difícil llegar, solo había que esperar a que el final de las historias recaudase su pequeño triunfo, su aplauso asordinado, lúgubre, incluso. Le oía, pero también le escuchaba: le amaba incondicionalmente. Después, el mundo se aderezaba con esto y aquello, incluso con lo que él al aire lanzaba como quien invoca a los muertos de una guerra solo personal.
SUEÑO SIN SUEÑOS
A las seis de la mañana los gustos musicales son muy extremados. Quien aún no se ha acostado y quien aún no se ha despertado casi nunca se ponen de acuerdo en qué sonido conviene más al interregno en que se halla la calle. Hoy, un coche-altavoz ha despertado a la vecindad mucho antes de que las alarmas de los relojes cumpliesen con esa misión. "¡Apaga la radio, borracho!", ha gritado una voz masculina afectando una molestia aguda. "¡Es mejor estar borracha y ser feliz que ser un amargado como tú!", ha respondido una voz de adolescente acelerada por el alcohol. Unos instantes después, el silencio ha borrado de notas los pentagramas de unos y otros: el día y la noche han trocado sus papeles, no así los gustos musicales ni la fragilidad del sueño ni la soledad de quien vive sin vivir en sí mismo por experimentar tan altas dichas cívicas.
LA HORA DE LA VERDAD
Adiós a los títulos de pleitesía: digo y Diego se confunden o recuperan su significado. La costumbre se disfraza de querencia. El ruido se acaba, el silencio impera y ordena. Césares y dioses reciben lo suyo; solo el que levantaba los días sin obediencia alguna se ha quedado encarnando la nada.
dimecres, 8 d’agost del 2018
EL HOMBRE ÍNTEGRO SE RÍE EL PRIMERO
"...también la verdad se inventa, también la verdad se inventa, también la verdad se inventa..." Ese era el ritornelo de su vida; ésa, la machadiana iteración que no lograba encauzársele en las venas. De oídas, de oídas sentenciaba. "¡Niño, ponme otra copita... pa' las metáforas!", mandaba a todas horas.
dimarts, 7 d’agost del 2018
¡FRANCO, FRANCO, FRANCO!
Seiscientos militares españoles en la reserva firman un manifiesto en contra de la exhumación de los restos del dictador sanguinario Francisco Franco. Sobran todas las palabras, aunque no hay que descartar que los cenizos de siempre salgan ahora por peteneras. Al parecer, la Constitución de 1978 tampoco acaba de poner en su sitio a la España insurgente de 1936.
EN LA INTIMIDAD
Sí, están ahí bullendo la querencia, el ansia, el deseo. No importe si se quedan dentro y lo que se ve fuera es justo lo contrario: el desprecio, la desidia, la indolencia.
LOS NOVIOS DE LA MUERTE Y SUS AMIGOS
"La Muerte cabalgaba por Granada a lomos de una infamia desbocada que se alimentaba del terror./ La derecha turbia y vesánica que tenía por suya la ciudad del darro estaba violentando cuerpos y conciencias con la misma saña que las tropas castellanas de la reina Isabel, la Católica, habían arrasado siglos antes la pacífica vida que los musulmanes establecieron en esas tierras permitiendo la coexistencia religiosa y el comercio. La furia castellana renacía ahora bajo los uniformes fascistas y esta vez, también bajo del signo de la cruz y de la espada, arrasaban todo aquello que ponía en peligro un orden de cosas que ellos creían inmutable. Musulmanes entonces, trabajadores y demócratas ahora, eran perseguidos hasta el exterminio por aquellos que solo comprendían una España: la suya, la de aquellos que todo lo tienen y todo lo exigen por derecho de casta y cuna./ Desde el 18 de julio una parte de España se había echado a la calle para quedarse con toda ella. Ellos eran España, y los que no cabían en su ideario eran los enemigos, la Antiespaña. Y al igual que cuando la Edad Media daba sus últimas bocanadas Castilla se creyó España e impuso sus armas y sus leyes sobre catalanes, aragoneses, valencianos, moros y judíos, ahora la siniestra alianza de la Cruz y de la Espada repetía su aventura para quedarse con lo que era de todos. La Muerte, su procedimiento; la Violencia, su estrategia; el Silencio, su deseo; el Terror, su principal aliado; como tantas otras veces en la historia de España."
(Fragmento del capítulo 74 de la novela "Granada. 1936" que el arquitecto madrileño Manuel Ayllón publicó hace tres años y que ya está descatalogada: ¿por qué?)
EL DUEÑO DE SU DESTINO, FRENTE AL PLATO
Gorruendo siempre; en carnes taxónomo avezado, el mundo incompleto le completa la cabeza. Paradojas de una ignorada hambre que no le ahíta las carencias pero sí le causa ahíto cuando engulle pensando que nada es mucho; o sea, que su palabra es extremo de evidencia.
EL HOMBRE ÍNTEGRO
Acodado en la barra del bar, observo al parroquiano que fantasea, y callo. Sabe él que no formo parte de su fantasmagoría, pero le da igual. "La verdad y la mentira son ajenas a nuestra voluntad", no dice aunque lo da a antender. Lo vuelvo a mirar; pongo atención a lo que inventa: sí, reconozco su fantasía, sus argumentos antiguos, su seguridad de atalaya serrana y solitaria. En el bar somos más, sobre todo cuando estamos solos. Cuando me cansa, dejo de escucharlo, pero sigo oyéndolo. No le espanta la soledad, sino la melancolía de que no puede desasirse. "Bebe", le recomienda al camarero, quien concluye: "el tiempo es muy puñetero".
diumenge, 5 d’agost del 2018
LOS TIEMPOS MARCADOS (II)
Un hombre pierde su tiempo cuando no depone su antiguo punto de vista, que casi siempre resulta anticuado. Si, además, lo juzga vigente, la índole de su problema merece la desconsideración o la misericordia.
EL DOBLE DE NADA
Tanto le ocupó lo que tenía que decir que en vez de interlocutor se llegó hasta donde éste estaba, lo apartó, y aún tuvo tiempo de recibir el eco último de sus propias palabras.
LA MEDIDA
Quien malogra el tiempo del silencio con sonoridades y artes de papagayo, ahueque el ala hacia ninguna parte, que es el sino de los burladores doloridos.
LOS TIEMPOS MARCADOS
Lo peor de los hombres a los que les ha pasado su tiempo es que se abandonan a la molicie chabacana mientras les supura el pus del ayer.
EL ESTORNUDO
Estoy pensando en estornudar haciendo alguna acrobacia cibernética para ver si en vez de comentaristas de chorradas intervienen otros que me persuadan de que no solamente escribo tonterías. Los hay que únicamente se hacen notar para resaltar sus delirios. ¡Vamos, que hablen de mí aunque sea para bien, aprovechando que soy el centro del mundo... irreal!
dissabte, 4 d’agost del 2018
EL TIEMPO DE MI MADRE
A mi madre le ha gustado siempre regalarme relojes. Dentro de sus posibilidades, me ha obsequiado con una variedad nada despreciable de modelos que no han hecho sino asegurar mi dependencia de una magnitud que nos condiciona mortalmente a lo largo de nuestra existencia. Para mi madre, el artículo que se suele llevar en la muñeca, o ya raramente en algún bolsillo, completa la figura de los hombres, a quienes considera imperfectos sin ellos. Cualquier ciudadano de bien, respetable "y de su casa " ha de saber en todo momento en qué hora vive y cuándo ha de acudir a las inexcusables obligaciones que tiene contraídas. Medida grande para los hombres, pequeña para las mujeres: este es el mundo de mi madre. Sin embargo, a mí me gusta echarle un poco de sustancia a lo que para ella ha sido una acción aprendida y habitual, y quiero pensar que cuando me regalaba relojes me estaba traspasando el tiempo. Pero no el tiempo de todos los hombres, el tiempo adquirido en la pasada eternidad, no; el tiempo de una madre, su tiempo, que no hay reloj que mida, a pesar de todo. Cada vez que nos vemos, aunque solo hayan pasado unos días desde la última vez, me pregunta por el último reloj. "¿Es que no te gusta?", me interroga, si no me lo ve puesto. "Al contrario, me gusta mucho, pero no quiero...", y aquí me invento según la ocasión la excusa que la contente. En realidad, yo no quiero heredar su tiempo, sino vivirlo junto a ella con el mío. Son tiempos diferentes, por más que el mismo sean. Los relojes no miden el tiempo, en verdad, lo llevan dentro y se desprende de ellos cual perfume cuando alguien lo pone en tus manos como quien pone su vida a tu amor.
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